El Juego entre la Aventura y el Final: Reflexiones Iniciales
Estructura lógica del relato: El hombre, cuando actúa, escribe una historia y, según la forma de leer las historias, interpreta su vida y la de los demás.
La juventud es una característica importante en la edad contemporánea. El valor de lo juvenil es el futuro, la cantidad de cosas que le quedan por descubrir. Pero tiene un problema: a medida que avanza su historia, tiene que tomar decisiones que le suponen concluir el futuro. Uno quiere seguir sintiéndose joven. La gente tiene más preocupación por no equivocarse que por acertar. Lo juvenil desplaza el futuro lo más posible. El final te atrapa.
Aventura vs. Final
La Aventura
En una historia es esencial. La aventura define a lo no-final; no se sabe qué va a pasar, se sabe que va a haber nuevos peligros. Esa incertidumbre de la aventura plantea algo que busca el personaje, y en esa búsqueda se plantea preguntas. La aventura es presentar hilos que tienden a un final.
El Final
Es una resolución a la incertidumbre de la aventura. La búsqueda llega a un final, donde están las respuestas a las preguntas, y aunque el final sea triste, si se responde a todas las cuestiones planteadas, es bueno.
Perfiles Psicológicos
- Cínico: Es el que afirma la aventura y niega el final. El que piensa que sólo hay aventura es el cínico, y dice que nada vale la pena, que el final no acaba bien. Lo importante es vivir el momento (“carpe diem”), y por ello es un pesimista. En el fondo es un “desengañado” (todo sale mal, para qué arriesgarse…), obedece a un proceso que es la imaginación. Primero imagina y después ocurre la realidad. El cínico imagina el final, el cual es malo; por tanto, lo importante es pasarlo bien ahora.
- Fanático: Es el que afirma el final y niega la aventura. El fanático dice que sabe el final, por lo que no le interesa el camino, la historia. El fanático es impaciente e intenta imponer su autoridad. Pero si se rompe el camino, no hay final; las cosas cuestan tiempo, pero si violento el tiempo y me cargo la aventura, el final pierde sentido (ej. Yo a una película no voy sólo a ver el final; el final me interesa una vez he vivido la aventura). El fanático cree que tiene la verdad, se cree autor.
Análisis de Películas y Textos
Análisis de Matrix
Inicio
Al principio está caracterizado como solitario. “Tú no existes”, le dice el pirata informático. ¿Quién es? ¿Neo o Sr. Anderson? “Despierta Neo”, le dice el ordenador. “¿No te ha pasado que un sueño es tan real que no sabes si sueñas o estás despierto?”. No sabe ni dónde está. No se sabe quién es en realidad hasta el final: “Ha llegado el final señor Anderson… mi nombre es Neo”.
Vive en una situación de confusión, busca algo y no sabe lo que es (se ve claramente en la conversación con Trinity en el bar). Está inseguro, pero está buscando algo.
Es cobarde porque le puede el miedo: “Tiene dos formas de salir del edificio, una es por el andamio y otra es detenido”. Tiene miedo y le detienen. Tiene curiosidad porque sigue al conejo blanco y quiere conocer a Morfeo: “¿Qué es Matrix?”.
Nudo
Le enseñan a distinguir entre la realidad y el sueño. Le llaman “el elegido”. Morfeo le entrena y le muestra cómo liberar su mente, quiere que Neo domine el programa; él está por encima del programa, que es sólo un juego, él… “no necesitarás esquivarlas…”. Los agentes sí tienen que esquivarlas, porque no están por encima.
Tras la entrevista con el oráculo pensamos que no es el elegido, pero ella no dice ni sí, ni no. En esa escena el oráculo le dice eso de: «No te preocupes por el jarrón (…). Lo que hará que te devanes los sesos es qué hubiera pasado si no te lo hubiera dicho”. ¿Significa entonces que el que nos digan las cosas hace que pasen? Le dice: “Conócete a ti mismo, es como estar enamorado”.
En este momento lo que plantea es un problema de identidad: a Neo le dicen que él es el elegido, pero no lo es hasta que lo descubre por él mismo. Que a Neo le digan que es el elegido no quiere decir que lo sea; tiene que descubrirlo. Lo va a descubrir cuando tiene que elegir entre su vida y la de Morfeo, es un conflicto de conciencia (salvar a Morfeo): “El oráculo me ha dicho que no soy el elegido”. Cree que no es el elegido (el héroe no se sabe héroe), pero “sé que lo puedo salvar”: ya no es solitario ni confuso. Neo cree y está seguro de lo que hace, y quiere salvar a Morfeo; ya no es un cobarde porque sabe que lo va a salvar. Cambia el perfil psicológico del héroe.
Conclusión
A Neo le han dicho desde el principio que él es el elegido, pero en realidad descubre que es el héroe, el elegido, cuando se le plantea un conflicto de conciencia y sigue el valor (salvar a Morfeo); entonces se da cuenta de que es el elegido.
En el caso del hombre que se plantea tirarse al agua para salvar al niño, se plantea un conflicto de conciencia, y el hombre, si sigue el valor y se tira al agua, entonces se convierte en un héroe, pero no lo sabe hasta que se tira.
Neo también ha sido despertado, y tiene una misión y unos compañeros y gente que salvar. Morfeo es importante, ya que si cae Morfeo (“si cae Sión”) se acaba todo.
Hemos dicho que Neo cambia de perfil, y se da cuenta de que hay algo más importante que él; lo importante no es ser el centro, el elegido (el héroe no piensa que lo importante es que es el héroe, eso es vanagloriarse). “Conocer el camino no es lo mismo que recorrerlo”; con esto lo que quiere decirle el oráculo es que aunque a Neo le den a conocer su camino, el de elegido, no quiere decir que sea el elegido (ya que tiene que descubrirlo por él mismo). Neo habría seguido igual, no se lo terminaría de creer (Morfeo también se lo había dicho…); el héroe no puede ser proyectado, no basta con saberlo, es él el que debe descubrirlo y andar ese camino.
Entrevista con el Oráculo
Cuando señala el cartel que pone “Conócete a ti mismo” se refiere a descubrir su propia verdad personal, o su propia identidad. La construcción del héroe tiene esa máxima: el héroe debe encontrar su propia identidad, que se identifica con su misión: ver si es el elegido. Su propia verdad, su identidad y su misión están relacionadas, es decir, lo que le dicen y lo que él siente está relacionado.
Interior – Misión – Exterior
La vida es una historia de construcción del héroe. Encontramos nuestra verdad cuando nos enfrentamos con algo valioso, sin pensar si somos o no héroes. Si llegamos a un conflicto y nos olvidamos de nosotros, es entonces cuando encontramos nuestra verdad, sin creernos el centro, siendo alguien al servicio de algo valioso: el exterior y el interior confluyen.
El cínico plantea que no hay final o que nada tiene sentido. Instante = indeterminación.
El Existencialismo
Se basa en tres preguntas:
- ¿Qué es lo importante, el instante presente o lo que suceda a raíz? ¿Qué es la vida?
- ¿Tiene sentido que sea feliz y esté bien cuando otros no lo están? ¿Por qué?
- El hombre sufre, vive, lucha, pierde… muere. Todo lo que ha hecho ¿en qué ha quedado?, ¿vale la pena? ¿Para qué vivir?
El Existencialismo en El Extranjero de Camus
El protagonista, Mersault, es funcionario. Se entera de que su madre ha muerto y empieza a recordar cosas que le pasaron. Conoce a una chica; cuando llevan un tiempo, ella le pregunta si se quiere casar, él responde que le da igual; ella le pregunta si la quiere, él dice: “Si lo que te voy a decir tuviera algún sentido, te diré que no”. A él le da igual.
“¿Cómo podría saberlo yo, puesto que fuera de nuestros cuerpos, ahora separados, nada nos ligaba ni nos recordaba el uno al otro? Por otra parte, a partir de ese momento, el recuerdo de María me hubiera sido indiferente. Muerta, no me interesaba más. No tenía nada más que hacer conmigo. Ni siquiera podía decir que fuera duro pensar así. En el fondo no existe idea a la que uno no termine por acostumbrarse.”
Si una persona vive los momentos independientemente, desentendiéndose de las etapas anteriores y posteriores, no hay unidad. El existencialismo dice que para asegurarse de que en la vida no nos den palos, lo que hay que hacer es no involucrarse en las cosas, que puedas cambiar. El existencialismo lo que quiere es estar totalmente indeterminado en cada momento, tener muchas opciones entre las que elegir. El problema que plantea es que si nos atamos a una opción, podemos sufrir. “No puedo enamorarme realmente de nadie porque si me importa puedo hacerme daño”.
Esto tiene que ver con lo que decíamos de la juventud: lo que trata la juventud es de desplazar el futuro lo más posible, el seguir teniendo posibilidades por elegir; el problema es que conforme avanza toma decisiones que le suponen concluir el futuro.
La sociedad de consumo tiene la mentalidad de no atarse a nada, porque quita libertad. Pero la libertad humana está hecha para apasionarse, para invertir toda la capacidad de amar. Por eso el problema del existencialismo es la diferencia entre las opciones y la oportunidad. La oportunidad es el instante privilegiado del tiempo.
Se da cuenta el hombre que en la oportunidad hay algo valioso y trascendental. Riesgo y acierto van de la mano, pueden no darse las oportunidades otra vez. El existencialismo habla de opciones; en las opciones no hay riesgo porque es indiferente, y no se acierta aunque salga bien.
La vida es un número indeterminado de oportunidades. Y no muchas opciones que no importan nada; para el existencialista vivir es mirar.
Análisis de Gente Corriente
La Madre
Está enamorada del padre, se preocupa de los demás, piensa en su familia. ¿Qué busca la madre? En la película nunca habla de verdad con su hijo. Tienen rencor el uno del otro. La madre no quiere nunca enfrentarse al problema de su hijo (es un depresivo), no afronta los problemas, busca controlar la situación. Por eso se retira cuando la situación está descontrolada.
El Hijo
Ha sufrido traumas, quiere controlar sus sentimientos. Control. Se parece a su madre. No sufren en el funeral. Trata de suicidarse, es una manera de escapar de los sentimientos, y cuando vuelve, si no puede escapar se propone controlar, y el psiquiatra juega con sus sentimientos para controlarle. El chaval no se perdona la muerte de su hermano. Lo que necesita es confiar en alguien: novia-amigo-padre.
El Padre
Nota que no puede, porque nunca se ha enfrentado con su hijo o la madre (no quería herir a ninguno). La madre tiene miedo porque se nota impotente ante lo que ocurre en su casa: Impotencia. Por eso cuando el marido se enfrenta, y le hace ver su debilidad, por fuera controla todo, pero por dentro es muy débil. Rehúye de los momentos, no se sienta un momento con la familia para hablar, porque no quiere sufrir.
Estructuras Narrativas
Planteamos otra manera de historia, la tragedia griega. La anterior era la de la película de La Misión en el que había un protagonista, un antagonista, un autor y un destinatario que es débil, y que correspondía a la estructura: Autor, Protagonista, misión, destinatario (valor), Antagonista (interés).
El de la tragedia griega tiene una misión para el protagonista, hay un antagonista y un débil; pero siempre sale mal todo. Parece como si el autor impone una misión pero no ayuda al protagonista (todo sale mal). La comedia es cínica, nada vale nada y a nadie le importa nadie. Hay que disfrutar y vivir. Se da entonces el caso en el que el protagonista no acepta la misión ni al autor, y se convierte en un antagonista y el destinatario sería el débil que se queda fuera.
Los escritores escriben historias de cómo funciona el mundo: injusticias que traen consigo venganzas, que traen injusticias con venganzas, y así sucesivamente.
La evolución de la historia cambia al del interés, cuando cambia el esquema clásico pasa al del interés donde el débil es marginado y el protagonista se convierte en otro antagonista.
¿Cómo puede resolverse? El débil puede rescatar al antagonista (que antes era protagonista). Lo que parece debilidad, el que no hace nada, el débil, el que no quiere ser poderoso, el que es honrado en el sufrimiento, es el que puede salvar al protagonista. El autor, por medio del débil, decíamos que le planteaba al protagonista el conflicto de conciencia en el otro tipo de historia; en la tragedia griega también puede salvar al protagonista a través del débil.
Perspectiva Cristiana
Aquí vamos a plantear la solución desde el punto de vista cristiano: Dios es el autor, y entra en la historia a través del débil (Cristo). El débil es demasiado bueno, dice la verdad, hace el bien.
Resultado: Es echado fuera de la historia, y se transforma la historia en una tragedia griega en el que el protagonista (cada uno de los hombres) se vuelve antagonista (va en contra de lo que dice el autor, Dios). Precisamente lo que puede cambiar la historia y hacer que el antagonista se haga otra vez protagonista es que el sufrimiento recaiga en el débil. El sufrimiento del débil hace que las historias cambien, que pasen a la estructura de protagonista, antagonista, débil, autor y misión, y no al del interés. Dios se identifica con el débil.
Análisis de Atrapado en el Tiempo
PHILL: Nos dan un perfil de cínico, no le gusta nada y por tanto es un hombre que vive el día (no le importa ni el pasado ni el futuro), por eso lo que hace el director es que Phill se levante todos los días en el mismo día: el de la marmota. Como vimos, en el existencialista, se vive el día, sin consecuencias ni pasado, cada instante es separado del siguiente y del anterior, no hay una historia y por eso despierta todos los días en el mismo día, ya está en su salsa de existencialista, no le interesaba ni el pasado ni el futuro.
Pasa por fases: Comienza a vivir como un caradura y se aprovecha de la situación, pero acaba desesperándose. Empieza a tomarse en serio a Rita (una chica con la que trabaja), y ella le hace caso, pero no es suficiente, cada día que se levanta lo bueno que le dijo a Rita el día anterior no ocurrió, es él el que tiene que cambiar y se da cuenta de que tiene que hacer el bien (ella se despide propinándole una bofetada), pero es agotador, aunque al final se levanta al día siguiente.
En esta historia es Rita la débil, y hace que él cambie y se vuelva protagonista y bueno.
Análisis de Corre, Lola, Corre
Al principio de la película se ve una imagen rápida de gente que pasa muy rápido, ésa es la vida. Durante algún instante se para un momento y fija la imagen en alguien pero sigue con las imágenes rápidas. La vida siempre sigue y de vez en cuando se para en alguien, pero sigue adelante. Al final de la imagen se ve al policía que dice: “Es un juego, el balón es redondo y tienes 90 minutos, lo demás son teorías”.
La vida es como un juego, las cosas son como son (el balón es redondo). El tiempo es breve, es oro, fluye, y Lola debe conseguir 100.000 marcos. Lola actúa (acción), tiene una meta, un tiempo, todo depende de ella (la vida depende de ti). Ella es el actor, todo depende de lo que haga ella.
El polo opuesto es sentirse espectador, simplemente mira (se siente seguro) no se siente responsable de nada, está fuera de la acción, le da seguridad la distancia, tiene más perspectivas. El espectador es cínico, existencialista, como el de Atrapado en el tiempo, era un espectador de su vida.
El ser humano para vivir necesita asimilar los dos aspectos, el de actor y de espectador. Si sólo es actor termina estresándose, se rompe y sufre depresiones. El que es sólo espectador termina hastiado de la vida, nunca le pasa nada.
En la película, Lola va corriendo y llega a hablar con su padre, etc… se cruza con personajes. Al final, cuando le pegan un tiro, pide empezar de nuevo, y ahora corre más, atraca el banco… pero atropellan al novio. Entonces pide empezar de nuevo otra vez, y llega más tarde a todo.
Cada vez que mueren (cuando le pegan el tiro y cuando atropellan al novio) plantean el tema del amor, se preguntan si el otro le ama y por qué, se preguntan si no es casualidad. “¿Cómo sé que el amor es algo sólido?, ¿cómo sé que no se diluye?” No hay seguridad, nada es definitivo, la vida sigue. La película plantea el tiempo y la historia “¿No es todo casualidad?, ¿me tenía que ocurrir?, ¿cómo sé que ella/él es mi amor?” Es algo que se plantea el actor.
El ser humano necesita sentirse espectador, y como actor, necesita algo de providencia: “tú corre y sigue”. Necesitamos esa providencia y el sentirnos espectadores. Esa providencia buena y poderosa es Dios.
La Concepción Cristiana de Dios
En el cristianismo hay una concepción real de Dios:
- Es todopoderoso, puede hacer cualquier cosa (resucita muertos).
- Es nuestro padre, nos quiere como a un hijo.
- Es infinitamente misericordioso, nos perdona siempre.
- Es infinitamente justo, hay temor ante la justicia de Dios.
A partir de estas (y otras tantas) concepciones sobre Dios, el cristiano pone su confianza de tal forma que piensa que lo providente puede hacer cualquier cosa, y además buena porque es su Padre; también hay temor. Para el cristiano lo providente es un padre (de infinita bondad).
Por eso, el cristiano, como actor, tiene conciencia de que hay una providencia, y además como cualquier actor la querría: que pueda arreglarnos el problema y que está a nuestro favor.
Verdad Unívoca y Verdad Metafórica
- UNÍVOCO: Algo es unívoco cuando tiene un solo sentido. La verdad unívoca intenta funcionar siempre por datos seguros que son verificables. Esos datos lo que permiten es que sirvan para algo, son funcionales.
- METAFÓRICO: Algo es metafórico cuando se establecen comparaciones. La verdad metafórica compara, es imprecisa e, incluso, impertinente. No es verificable, como las canciones y las poesías: “su sonrisa era como la brisa”. Es ambiguo, no es funcional.
El que piensa unívocamente no es libre, porque los datos son seguros, impersonales, no dependen de él. Cuando hablamos metafóricamente pensamos con libertad, las ideas se las crea uno, son personales.
La clave está en el enfoque o encuadre, ¿qué miro y qué no miro?, ¿miro los datos unívocos o los metafóricos? Cuando conozco a una persona ¿qué datos son significativos? ¿Cómo es mi encuadre? Cuando intentas tener todos los datos y tener la seguridad absoluta, puedes llegar a “pasarte de rosca”, y ver algo que es muy pequeño como un todo.
Entre la Angustia y la Felicidad
Cuando hablamos de angustia y de felicidad, hablamos de los dos grandes motores del espíritu humano.
- Angustia: se refiere a temor, es un miedo peculiar. Uno siente angustia ante el dolor que sufre otro, ante el propio sufrimiento, ante las cosas que nos salen mal, y ante la muerte también. La mayor parte de los esfuerzos son para superar una angustia.
- Felicidad: es el otro motor de fuerza. El hombre siempre trata de ser feliz. La ansiedad es una forma de angustia, y es el deseo de felicidad.
El Problema del Dolor
El Problema del Dolor: Planteamiento
Hay dolores funcionales (como el dolor en la mano que nos dice que nos estamos quemando), dolores controlables (sé que puedo usar una aspirina y se me pasa el dolor de cabeza), etc. Sin embargo, hay un dolor que no tiene explicación, el que no es funcional, no tiene salida y no lo puedo controlar, y puede ser físico o moral.
El verdadero dolor, además, provoca sensación de soledad, porque nadie puede consolarme cuando siento verdadero dolor. El dolor es siempre temprano.
Es inexplicable, no tiene sentido, es solitario, el dolor aísla, es inconmensurable, no se puede medir.
¿Cómo ayudar al que sufre? Con compasión, compartiendo el sufrimiento.
- Destino: Es la suerte que uno tiene, las cosas con las que te encuentras, son todas las acciones de los demás que no tenemos culpa de que ocurran y que influyen sobre nosotros, son las acciones pasadas cuyas consecuencias no calculábamos: es el punto de partida de hoy.
- Muerte: final precipitado y temprano. Se ha muerto una amistad, un amigo, etc.
- Sufrimiento: destino y muerte lo producen. Hace que no quiera pensar ni en el pasado ni en el futuro.
El Problema del Dolor: Intentos de Solución
Dividimos el dolor en tres facetas: destino, muerte, y sufrimiento. En la literatura se pueden ver las diferentes soluciones a los problemas planteados; del destino tenemos la lámpara mágica, el hada…
Hay un primer intento de salida:
- Salida estoica (Estoicismo): ¿Por qué sufrimos?, ¿por qué nos quejamos?, ¿qué hacer para no sufrir? Lo que hay que conseguir es una anestesia al sufrimiento. No es química, “intentar que las cosas no nos importen tanto”. Habla de una anestesia, llamada por los griegos Ataraxia (indiferencia). Es una salida explicativa: se hace una explicación de la realidad. Felicidad de la indiferencia, de la calma, ver las cosas y separarse de las cosas para que no nos importen, pero aceptarlas. El acento lo pone en la pasividad, el hombre es espectador, está por encima de las cosas, las controla, no sufre, es espectador.
- Salida titánica: El sufrimiento es paciente, es decir, pasivo; lo que hay que hacer es actuar, luchar contra el sufrimiento. Ante la pasividad estoica está la acción titánica. El hombre puede actuar contra el destino, y en este caso la acción toma la forma de ciencia; en el s.XX a las ciencias a las que acudimos son la medicina: genética con las que se quiere crear el hombre perfecto que no le haga sufrir nada (peso, inteligencia…) actuando contra el destino. Problema: La salida titánica plantea un diseño de hombre, su acción es diseñar un hombre nuevo, y está en manos de unos pocos. Son científicos los que eligen el diseño. Uno no puede diseñar, le diseña otro, cada generación diseña a la siguiente, y el que viene se encuentra su destino ya marcado.
- Salida dionisíaca: busca una anestesia, pero a diferencia del estoico, la anestesia es activa, anestesia+acción: tener muchos destinos y muchas muertes: el cambio continuo. Habla de cambiar de mentalidad, pero sin atarse a nada, sin creerse nada de lo que se hace, ni aficionarse. Nietzsche dice “¿quién vive estoicamente? el pueblo; hay que decirle ‘tranquilo’ que no se preocupen por lo que pasa, el pueblo debe vivir estoicamente.” Nietzsche dice que el pueblo debe actuar estoicamente, de forma pasiva, mientras que el superhombre es el que vive titánicamente. El titán es el superhombre, el que sabe, el que tiene los datos, el que diseña, el que actúa. El conjunto de la sociedad es dionisíaco (hay titanes y estoicos), deben entrar en el eterno retorno, hay sensación de movimiento, pero sólo es un círculo.
Intentos de solución del dolor: estoica, titánica, dionisíaca. Son planteamientos de la salida del hombre.
Pero hay un tipo de salida, la salida narrativa que plantea lo siguiente: Tenemos un destino que no debemos cambiar, ni tampoco pasar de él, ni actuar contra él: ni pasar ni quitarlo. Todo escritor necesita un comienzo para empezar el libro, y a partir de ese comienzo escribe la historia; nosotros también tenemos un comienzo desde donde arranca nuestra historia, es algo que está ahí, que no puedo cambiar, porque si rompemos con ese comienzo, nos convertimos en unos fantasmas. El destino que nos ha tocado es el comienzo. Toda historia es un intento de asumir y superar el propio destino, y a partir de ahí se sigue, es el inicio. Sólo se puede vivir una verdadera historia si superamos el destino. Yo crezco, me supero, a partir del destino, en diálogo con él; sin ello, me convierto en algo irreal.
Respecto a la muerte: Para todo narrador, la muerte es necesaria, tiene que terminar. El protagonista se define con su muerte. La muerte y el destino hacen que haya una historia, y ellas se guardan en la memoria, para que se recuerde, que se cuente la historia que cada uno ha vivido: “yo soy mi historia”.
PERO: El yo concreto se pierde cuando nos morimos, cuando somos recordados por nuestra historia, no estamos ahí. Volvemos otra vez a las preguntas existencialistas: ¿para qué vivir o sufrir y esforzarse si al final no estamos presentes cuando somos recordados?, ¿cabe guardar alguna esperanza de algo? La solución no está en la ciencia, no puedo confiar en ella, pero ¿y la religión? La religión nos dice que el alma sigue, ¿eso nos sirve?
El Problema del Dolor: El Sentido de la Salvación Personal
Uno lo que quiere es salvar su vida, salvarse uno mismo y también su historia (todo lo que ha vivido).
Hemos visto los tipos de salidas:
- Estoica, Titánica y Dionisíaca (que en el fondo se plantean como en conjunto): La humanidad progresa y controla, pero el yo concreto se pierde, me muero, me encuentro con un destino y una muerte.
- Salida Narrativa: Intenta salvar la historia personal, y plantea los recuerdos, pero se pierde el yo concreto.
- Salida Religiosa (Inmortalidad del alma): Plantea la inmortalidad del alma: hay un principio espiritual que es el espíritu, y no muere con el cuerpo, se libera de él, y es inmortal. En este caso se salva el yo concreto pero mi historia personal se pierde. Ej: si nos morimos y nos vamos a un lugar donde residen todas las almas (Cielo), allí seremos felices, pero pensamos en toda la historia que hemos vivido en la tierra y nos da pena dejarlo atrás, nos gustaría traer esa historia con nuestra alma.
Más tarde con la resurrección nuestra alma vuelve a unirse con nuestro cuerpo, esta vez de manera perfecta y vivimos en perfecta armonía estando unida tanto el alma con el cuerpo, como el yo concreto con mi historia personal.
Resumen de las salidas:
- ESTOICA, TITÁNICA, DIONISÍACA: se pierde el yo concreto.
- NARRATIVA: se pierde el yo concreto y queda la historia.
- INMORTALIDAD: salva el yo concreto y se pierde la historia.
La Memoria
La memoria, tal como la entendemos, tiene una manera corriente de funcionar utilizándola de manera voluntaria, y funciona siempre de manera automática (a raíz de un detalle recordamos todo), sucesiva (uno detrás de otro) y siempre en pasado. Pero hay otra forma de recordar, la manera viva (la planteada al principio): nos asalta un recuerdo involuntariamente (no es automático), es algo simultáneo (todo a la vez), es algo que nos posee; se ve en presente, lo vivimos y lo sentimos ahora.
La Perspectiva Cristiana: Resurrección Biográfica
En el cristianismo se dice que todos los actos tendrán su fruto en la resurrección, que lo que hacemos no lo perdemos, lo recuperaremos. En esta vida nos faltan cosas, nos quedan huecos que no son llenados (amor, amistad…) y que se nos darán en la resurrección (deseo estar curado… lo estarás).
Resurrección biográfica: Vamos a imaginar una situación: estás vivo (tu yo concreto existe). Cuando se da la resurrección biográfica, estás vivo, y a la vez tu historia está presente (todos los momentos de tu vida felices) están de manera simultánea, cosa que no se podía con ninguna de las salidas que veíamos. Todos tus recuerdos felices, todo, está en tu cabeza, ves el sentido de tu vida porque notas que tu vida tiene sentido, porque ves tu historia y tú estás presente con ella. Es como un éxtasis.
Pero sólo en un momento, cuando estás con la persona a la que amas, o en el césped mirando las estrellas, o en la playa a la luz de la luna, es un momento único en la vida donde te aíslas de todo y te notas mejor que nunca, sin preocupaciones, feliz ¿por qué? Porque se une tu historia con tu vida real (estás vivo), y no tienes el corazón apegado a nada.
Siembra esos momentos, porque no los pierdes, son parte de tu historia… y volverán en la resurrección (para mí porque soy cristiano).