Consecuencias de la Primera Guerra Mundial y Crisis del 29: Impacto Demográfico, Económico y Político


Consecuencias de la Primera Guerra Mundial y la Crisis del 29

1. Problemas de la guerra

El conflicto supuso consecuencias profundas y duraderas que dificultaron la estabilización en las décadas posteriores.

Demográficos:

Debido a la gran extensión del conflicto, gracias a los avances tecnológicos bélicos, la principal carga fue la pérdida de vidas humanas, entre las que se encontraron militares fallecidos, inhabilitados o gravemente heridos, dada la expansión de la guerra más allá de los campos de batalla; y civiles, a causa de las enfermedades, hambrunas y privaciones generales. Esta pérdida se agravó en el sector joven masculino que formaba parte de la población trabajadora. A esta pérdida se le añadió el gran déficit de nacimientos por la ausencia de los hombres en los hogares.

Los países con mayores pérdidas fueron Alemania (AL), Reino Unido (RU), Francia (FR), Gran Bretaña (GB), y Austria-Hungría (A-H). A nivel mundial se afirma que en 1920 la población era la misma que al comienzo de la guerra. El caso de Rusia (RU) fue diferente, pues durante el conflicto la pérdida de vidas no fue excesiva, ésta se incrementó en la revolución y guerra civil posterior; a lo que se le añadió el déficit de nacimientos.

A las pérdidas demográficas durante la guerra, se sumaron los fallecimientos en el periodo posbélico, a causa de la epidemia de gripe 1918-1919 y las hambrunas, los conflictos fronterizos y matanzas 1919-1921. En definitiva, estamos ante una gran tragedia humana.


Económicos:

La Primera Guerra Mundial tuvo consecuencias económicas como:

  • Destrucción de bienes de capital. Sobre todo, en Francia (FR), Bélgica (BLG), Italia (IT), y el Este de Estados Unidos (E DE EU).
  • La navegación oceánica se vio afectada por la guerra submarina.
  • Pérdida de producción. A causa de la escasez de manos de obra, materias primas (mp), maquinaria, pérdida de plantas industriales… También en la producción agrícola por la escasez de animales de tiro, fertilizantes, sobre todo en el Este de Estados Unidos (E de EU), donde la producción sufrió tal caída que gran cantidad de población se vio en la ruina.
  • Interrupción de relaciones económicas normales. Se dio durante la guerra, pero también durante la posguerra. Antes de 1914, la economía se regía por mercados libres, pero ahora, los gobiernos impusieron controles sobre los precios, producción y mano de obra, que estimularon artificialmente algunos sectores y restringieron otros muchos. Se retiraron tras la guerra, pero no fue ni fácil ni rápido establecer las antiguas relaciones.
  • Interrupción del comercio internacional. Antes de la guerra los principales demandantes y oferentes eran Francia (FR), Alemania (AL), Gran Bretaña (GB) y Estados Unidos (EEUU). Alemania (AL) cesó sus intercambios, Estados Unidos (EEUU) intentó mantenerlos, pero se vio dificultado por las restricciones de Gran Bretaña (GB) y Alemania (AL); y Gran Bretaña (GB) prohibió la navegación de alemanes, hostigó a las embarcaciones aliadas y confiscaría su carga.
  • Pérdida de mercados extranjeros. Alemania (AL) se vio totalmente aislada y Gran Bretaña (GB) dedicó sus recursos a la producción de guerra. Las naciones de ultramar se vieron obligadas a recurrir a sus propias manufacturas, protegidas por aranceles, con las que Estados Unidos (EEUU) y Japón (JA) llegaron a territorios anteriormente exclusivos de los aliados europeos.
  • Desequilibrios en la agricultura, por el incremento de demanda de alimentos y materias primas y la pérdida de terrenos agrícolas, se incrementó la producción en lugares ya utilizados y vírgenes. Esto provocó una superproducción y una gran bajada de precios que llevó a numerosos campesinos a la ruina.
  • Pérdida de inversiones extranjeras. Los principales inversores eran Gran Bretaña (GB), Francia (FR) y Alemania (AL). Durante la guerra Francia (FR) y Gran Bretaña (GB) vendieron algunas inversiones para financiar el material de guerra, otras perdieron valor por la inflación y el resto fueron impagadas o anuladas. Las de Alemania (AL) fueron confiscadas y liquidadas para las reparaciones de guerra.
  • Inflación. La presión financiera llevó a abandonar el patrón oro, por lo que los beligerantes recurrieron a los préstamos a gran escala y a la impresión de papel moneda para la financiación de la guerra. Por ello se produjo un incremento y desajuste de precios y valores, lo cual dificultaría el regreso de las antiguas relaciones comerciales.


Políticos:

Se dio la demanda de nuevas formas políticas, cuando se recurrió principalmente a regímenes democráticos; y de mayor igualdad. Los regímenes democráticos en algunas naciones desencadenaron un régimen autoritario, debido a los conflictos sociales. En el caso de Rusia, los enfrentamientos y revoluciones llevaron a la formación del régimen soviético. También se demandaron reformas agrarias, donde se llevaron a cabo nuevas reparticiones de la tierra (para antiguos arrendatarios, trabajadores sin tierra, propietarios de pequeñas parcelas, el Estado y antiguos terratenientes).

En el caso de los regímenes democráticos, debieron hacerse a los cambios que supuso la firma de los tratados de paz, que conllevaron profundos cambios territoriales, sobre todo en el caso de los derrotados.

Al terminar la guerra, dio comienzo la Conferencia de Paz de París, donde se reunieron los vencedores para establecer los acuerdos de paz con Alemania (AL), Austria-Hungría (A-H), y el Imperio Otomano (I-O). La ausencia de los derrotados supuso la aparición de nacionalismos económicos y graves problemas financieros y monetarios. La Conferencia culminó con la firma de los tratados que remodelaron el mapa de Europa. Entre ellos destacó el Tratado de Versalles (1919), donde se pactó con Alemania (AL): que debía reconocer su culpa por los daños causados; que se haría cargo de las reparaciones; como garantía del cumplimiento del tratado Alemania (AL) cedería el oeste del Rin; Alemania (AL) cedería a Francia (FR) Alsacia y Lorena y sus minas en la Cuenta del Sarre; Alemania (AL) reconocería la independencia de Austria y del Estado Checoslovaco; cedería sus posesiones en ultramar; cedería gran cantidad de embarcaciones; La Alta Silesia pasaría a manos de Polonia; y Alemania (AL) cedería grandes cantidades de toneladas de carbón a Francia (FR), Bélgica (BLG), Italia (IT) y Luxemburgo (LUX).

Todo esto supuso: ALEMANIA (perdió Alsacia, Lorena, el Sarre y una zona de Prusia que se integró en Polonia), RUSIA (De su territorio perdido nacieron: Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania y Polonia), I-O (perdió terreno en península arábiga y Oriente Próximo, y ese territorio se dividió en dos) y A-H (se dividió en 7 Estados: Austria y Hungría, achicados, un trozo para Polonia, otro para Rumanía, otra para Italia, y para Checoslovaquia y Yugoslavia).

Todas estas fragmentaciones políticas, supusieron un gran desequilibrio y trastorno para la producción, para la economía en general, por lo que la Comisión de Reparaciones impuso una excesiva sanción económica a Alemania para que sirviera de reparación de los daños de guerra. Por ello, Alemania (AL) se vio obligada a reducir su consumo interno y era necesario exportar más de lo que se importaba, lo que fue prácticamente imposible debido a las medidas de protección que llevaron a cabo numerosos países para reparar los daños. Todo ello dificultó el regreso a la situación de equilibrio anterior al conflicto.

Fluctuaciones entre 1919 y 1921. Dificultades para la normalización

Etapa inmediata tras la guerra y ayuda exterior

Tras la guerra, el principal problema de Europa fue la ayuda. La mayor parte del continente se encontraba sumergida en una situación de pobreza en todos los aspectos. La recuperación de estos países no podría ser llevada a cabo sin una fuerte ayuda exterior.

En 1918, Europa estaba siendo azotada por el hambre generalizada a causa de la falta de alimentos, dada la disminución de la producción agrícola y por la situación de pagos limitada para la importación de alimentos. Así, el principal núcleo de ayuda provenía de la AMERICAN RELIEF ADMINISTRATION, que canalizó una corriente regular de llegada de alimentos, pagados al contado, a crédito o directamente donados.

Después de 1919, los programas de ayuda fueron recortados y limitados a asociaciones privadas o semioficiales, que gestionaron la distribución de alimentos en Europa durante tres años. Sin embargo, dejaron en manos de cada gobierno la distribución de los mismos. De esta forma, la ayuda no estuvo a la altura de cubrir las necesidades reales. La ayuda de alimentos solo fue el primer paso para la reconstrucción.

Europa también andaba escasa de materias primas y capital, pero al no existir ningún programa de ayuda para ello, numerosos países tuvieron que incrementar su endeudamiento para conseguir este tipo de bienes. Todo ello siguió dificultando el avance hacia la reconstrucción.

Fase expansiva (1919-1920)

Mientras los países vencidos vivían la hambruna, los vencedores contaron con un gran auge económico. En los meses de inmediata posguerra se produjo una débil recesión, pero posteriormente se dio un gran auge caracterizado por el incremento de precios y de la demanda de mercancías reprimida durante la guerra. Las fábricas estarán inundadas de pedidos y se incrementarán los puestos de trabajo.

Los países con mayor crecimiento fueron Gran Bretaña (GB), Estados Unidos (EEUU), Japón (JA) y algunos neutrales europeos porque eran los mejores preparados para un gran incremento de demanda.

Una de las grandes causas del auge fue la guerra, cuando se creó toda esa demanda deprimida, liberada en un momento de reconstrucción, por lo que se dio un incremento de precios, causado también por otros factores como la insuficiencia del transporte y la demanda especulativa de stock.

Las políticas gubernamentales fueron laxas en todos los aspectos: se levantaron los controles de la guerra, se facilitaron los créditos, se bombearon los fondos de la economía. En definitiva, se consideraron políticas inflacionistas que contribuyeron al crecimiento acelerado de la espiral de inflación que se detendría de forma brusca y seca.

Fase restrictiva (1920-1921)

En 1920 la producción comenzó a disminuir cuando explotó la burbuja inflacionista con un descenso brusco y rápido de los precios y las exportaciones, y un aumento exacerbado del paro. En términos generales la recesión fue profunda e intensa pero breve, ya en 1922 muchos países daban señales de reanimación.

Las principales causas de la contracción fueron: los elevados precios, por encima de las rentas salariales, que hicieron frenar la demanda; y las políticas restrictivas, que frenaron bruscamente el auge y dificultaron el crédito al extranjero, por lo que disminuyeron en seco las exportaciones.

Las consecuencias de la contracción fueron especialmente graves para los países europeos endeudados previamente, pues durante el auge, para hacerse con los suministros básicos debieron hacer frente a precios muy elevados, por lo que debieron incrementar su endeudamiento. Además, Europa no contaba con la suficiente cantidad de dólares para la estabilización monetaria, por lo que las tensiones inflacionistas siguieron aumentando. Dichas condiciones no fueron nada favorables para la reconstrucción.

Reconstrucción e hipotecas de la guerra

Reparaciones y deudas de guerra

Una de las cuestiones más importantes en el período de entreguerras fue las reparaciones y las deudas de guerra. Además, fue una de las principales dificultades para reestablecer la estabilidad económica.

Alemania debía pagar las reparaciones a los aliados para que éstos hicieran frente a su reconstrucción. Al mismo tiempo, al principio Gran Bretaña (GB) era la financiadora de la guerra, cuando necesitó financiación acudió Estados Unidos (EEUU), y entre aliados se hicieron préstamos. Si Alemania (AL) no pagaba, los aliados no podrían hacer frente a su reconstrucción ni a las deudas ni entre ellos, ni con Gran Bretaña (GB), ni con Estados Unidos (EEUU).

Francia (FR) y Bélgica (BLG) insistían en que, si Alemania (AL) no pagaba, supondría un desastre financiero, mientras Estados Unidos (EEUU) defendía que la exigencia supondría la caída de Alemania (AL) y el pánico social. Francia (FR) y Gran Bretaña (GB) insistieron en el pago e intentaron que las deudas interaliadas y las reparaciones se negociaran en un mismo saco. Estados Unidos (EEUU) se opuso a ello, por lo que el intento fracasó.

La sanción impuesta a Alemania (AL), advirtieron las autoridades que era casi imposible de hacer frente, ya que debían restringir su consumo interno y exportar más que importar, difícil por la protección industrial de algunos países.

La resistencia al pago de Alemania (AL) llevó a Francia (FR) y Bélgica (BLG) a la ocupación del Rur, lo cual fue un gran fracaso para ambas partes, cayendo Alemania en una profunda crisis, y desapareciendo su capacidad para hacer frente a las reparaciones. Finalmente, tras la crisis de finales de 1920, Alemania (AL) pagaría una fracción de la factura inicial.


La estabilización monetaria

La estabilización monetaria debía llevarse a cabo según dos vertientes: en el interior, acabando con la inflación, y en el exterior, estableciendo tipos de cambio fijos y regresando al patrón oro.

La inflación generada por la primera guerra mundial fue la más llamativa sin precedentes, a causa del desequilibrio entre oferta y demanda y la cantidad de dinero en circulación. Encontramos tres grupos de países: El primero (formado por los neutrales y Gran Bretaña (GB) y Estados Unidos (EEUU)), lograron parar la inflación en 1920, gracias a los pocos trastornos sufridos en sus balanzas financieras y a sus políticas deflacionistas severas. Otro grupo (formado por los vencedores de la guerra), no lograron domar la inflación hasta 1926/27, ya que tuvieron que enfrentarse a graves problemas monetarios y a grandes desestabilizaciones sufridas en sus balanzas financieras. El último grupo (formado por Alemania (AL)/Austria (AUS)/Hungría (HUNG)/Polonia (POL)/Rusia (RU)), sufrió la hiperinflación, la más impactante la de Alemania (AL) (1922/23), causada por la excesiva emisión de papel moneda para hacer frente al déficit y las deudas con el resto del mundo. Esta hiperinflación tuvo dos consecuencias: una político-social, las familias de clase media se vieron arruinadas, por lo que apoyaron al fascismo. Y otra, que fue el plan DAWES, que sugirió aumentar el plazo de pago de reparaciones, y así ajustar a una cuantía más asequible, los pagos anuales. Además, Estados Unidos (EEUU) le permitió acceder a su mercado de capitales, a cambio de reducir el gasto público y el sistema crediticio. Alemania (AL) también llevó a cabo un programa de estabilización monetaria con la emisión de la nueva moneda “Rentenmark”, con gran apoyo por parte de Estados Unidos (EEUU), sobre todo.

Por otro lado, los países europeos finalizaron la guerra con grandes diferencias entre los valores de sus monedas y sus tipos de cambio, afirmándose así, la imposibilidad de llevar a cabo la estabilización y reconstrucción hasta que no se acabe con esa etapa de fluctuaciones en los tipos de cambio, y no se establezca como base una moneda de referencia o se regrese al patrón oro.



Retorno al patrón oro y la expansión económica

Los gobiernos de los distintos países fueron conscientes de que la única forma de llegar a la estabilidad monetaria, sería regresando a los antiguos patrones de preguerra.

Para llegar a un acuerdo, se celebró la conferencia de Bruselas en 1920, donde se acordó llevar a cabo los pagos internacionales con base al oro. Ya en 1919, Estados Unidos (EEUU) había decidido regresar al patrón oro de preguerra, pero numerosas naciones se vieron incapacitadas para ello, ya que el stock de oro mundial estaba desigualmente repartido. Nuevamente, se celebra otra conferencia en Génova en 1922, donde nació el acuerdo “patrón cambios oro”, permitiendo la desaparición del oro como moneda circulante, y tomando como referencia monedas fuertes mundialmente y directamente convertibles en oro. Así, las principales transacciones se realizarían en dólares y en libras esterlinas.

El acuerdo nacido en Génova tuvo tres fallos:

  1. Se dotó de libertad a los distintos gobiernos para la estabilización monetaria en el momento y en la medida que creyeran oportunos. Así, se produjo una gran descoordinación entre países.
  2. La descoordinación llevó a la disparidad de los tipos de interés fijados por cada país. Un grupo fijó los tipos de interés (tdi) de preguerra, otro grupo los fijó de forma que se produjo una gran depreciación, y los de hiperinflación tuvieron que fijarlos en función al oro para las nuevas monedas. Así algunas monedas quedaron fuertemente sobrevaloradas (libra), y otras lo contrario (dólar y franco francés).
  3. Los países con monedas como base convertible, necesitaban una reserva de divisas mayor que en la preguerra, para poder hacer frente a conversiones masivas e imprevistas por parte de los bancos. Esto ocurrió en 1931, cuando los gobiernos de dichos países se vieron obligados a cancelar la convertibilidad de sus monedas por falta de reservas. Este último fallo fue aprovechado por los principales ahorradores del momento, quienes aplicaron medidas de esterilización, para evitar que el aumento de reservas se tradujese en un aumento de dinero y créditos, y así aumentar su reserva de divisas y convertirse en los principales prestamistas del mundo. Esta situación ejercía una presión deflacionista sobre el resto de países.

En definitiva, la vuelta al patrón oro en este sistema creado en la posguerra fue una medida inútil, pues las principales autoridades se negaron a seguir acuerdos de autorización.

Crisis del 29

La crisis del 29, nacida en Estados Unidos (EEUU), supuso un hito en la historia del mundo contemporáneo. Sus causas se discuten entre los estudiosos, pero se puede decir que el agravante fue un conjunto de causas entre las que ocupan un importante lugar las monetarias y financieras, pero no son las únicas. Fue un período entre 1929 y 1932/33, en el que cayeron los precios y la producción, y aumentó el desempleo. En definitiva, se convirtió en un fenómeno internacional y de referencia para el futuro mundial.

Los antecedentes de la crisis

La crisis se inició en Estados Unidos (EEUU), pero antes éste fue el principal prestamista del mundo, era un país fuerte económicamente y el principal exportador a Europa. Sin embargo, en 1928/29, Estados Unidos (EEUU) restringió la emisión de créditos al extranjero, produciéndose así una contracción del comercio internacional, a la que añadimos otros factores como:

  • El sector agrícola mostraba graves signos de crisis, ya que contaban con una superproducción. Los precios disminuyeron, y la producción debía disminuir o el excedente debía ser almacenado o exportado, lo cual era complicado dada la recuperación de Europa. Las consecuencias radicaron en la disminución de la renta de los empresarios agrícolas, y en que los campesinos se endeudaron debiendo hipotecar sus propiedades o emigrar a la ciudad.
  • El sector industrial contaba con signos de auge, aunque la situación era la contraria, pues también existían excedentes a los que debían darles salida. Se intentó estimular la demanda, pero los precios eran muy altos por los trust y la demanda muy baja por lo mismo. Se consiguió aumentar algo la demanda, pero aun existían acumulaciones de stock. En el caso de las manufacturas, su negocio se contrajo dada la recuperación que experimentaba Europa.
  • El sector determinante fue el financiero con las especulaciones en Bolsa, con altos niveles, pero cuyo principal problema era la base ficticia de préstamos y créditos sobre la que se sustentaba. Los pequeños bolsistas pedían préstamos a sus corredores de bolsa, y estos a su vez a bancos y otras instituciones, confiando en que las ganancias al vender las acciones compradas con este dinero, cubriría de sobra los dichos gastos. Así se puede afirmar que tanto los niveles de bolsa, como el dinero empleado en mantenerlos era totalmente ficticio, con lo que el sector financiero de Estados Unidos (EEUU) podría quebrar en cualquier momento.

El crack de la Bolsa

En septiembre de 1929 se registraron los índices más altos en la Bolsa de Nueva York (NY), sin embargo, comenzaron a bajar en octubre hasta producirse el jueves negro (24), donde se liquidaron y cedieron millones de títulos y acciones. A pesar de los intentos de los bancos para evitar las caídas el crack duro 22 días. Esta situación de pánico se extendió y provocó una serie de respuestas en cadena: a las primeras órdenes de venta, aumentó el número de acciones en venta, muchos accionistas se apresuraron para perder lo menos posible, muchos bancos demandaban la devolución de sus préstamos, ya que clientes acudían para retirar sus fondos, y los bancos así restringieron los créditos. Esta situación afecta a otros sectores en los que generalmente se produjo la caída de los precios:

  • El sector industrial disminuye sus beneficios, acumula mercancías, algunas fábricas deben cerrar y muchos obreros ven sus sueldos reducidos o se ven en paro.
  • En la agricultura disminuye también la demanda, pero se mantiene la producción, por lo que muchos agricultores pierden sus tierras y emigran para buscar trabajo.
  • En los intercambios internacionales, se disminuyen las exportaciones y las importaciones, sobre todo de manufacturas.

En resumen, la caída se acentuará en el consumo privado sobre todo en bienes de consumo de altos precios y elevada tecnología, en las familias de clase media se disminuirá su consumo al verse más empobrecidas al perder ahorros invertidos en Bolsa, lo que llevó a una menor inversión por parte de las empresas y menores proyectos inmobiliarios.

La difusión de la crisis por el resto del mundo

La crisis de Estados Unidos (EEUU) se extenderá por la restricción de su comercio y por la repatriación de sus fondos en Europa (EU). Todo afectará a la parte occidental, y supondrá una profunda crisis monetaria y financiera. La expansión de la crisis fue progresiva por las potencias europeas: Austria (AU) (su principal banco se vio en suspensión de pagos), en Alemania (AL) (la principal consecuencia fue la llegada de los nazis al poder en el 33), en Gran Bretaña (GB) (la libra perdió fiabilidad y se redujeron las reservas en oro y divisas), en Francia (FR) la situación era mejor pero la caída de precios y producción acabó afectando también a su economía. La crisis también afectó a países de África (AFR), América Latina (AMLAT) y Asia (AS), quienes exportaban principalmente alimentos. Toda esta expansión provocó un ambiente mundial de deflación.

En este periodo se convocaron:

  • La conferencia de LAUSANA en 1932, donde se reunieron las principales potencias para determinar la continuidad de los pagos de las deudas de guerra. Se estableció que a Alemania (AL) no se le iba a exigir de forma inmediata el pago de las reparaciones, que la deuda interaliada se reduciría en un 90%, y se permitiría a Alemania (AL) la emisión de títulos de deuda. Todo esto posible si Estados Unidos (EEUU) determinaba como cancelada la deuda de guerra. El intento fue fracasado y la depresión siguió aumentando. Alemania (AL) se vio incapaz de reanudar los pagos de deuda y cuando llegaron los nazis, la deuda fue rechazada.
  • La conferencia de Londres en 1933, donde se reunieron para establecer el regreso al patrón oro, para conseguir la estabilidad de precios y para garantizar el libre intercambio. Pero meses antes de la conferencia, Roosevelt determinó la retirada del patrón oro y se negó a establecer ningún acuerdo. Desde este momento se podía considerar un fracaso de conferencia. Ahora cada país debía intentar establecer su política monetaria sin importar cuál sería su impacto a nivel internacional. Así la reconstrucción y rehabilitación quedaría cada vez más lejos.

Políticas económicas frente a la crisis

La posición de Estados Unidos (EEUU) con respecto a la crisis era importante para el resto de países. Estaba en juego su supervivencia económica y su liderazgo mundial.

Las primeras medidas fueron tomadas por Hoover, las cuales seguían una política no intervencionista, pues se consideraban los problemas existentes como de competencia de los particulares, no del gobierno.

En las siguientes elecciones salió elegido Roosevelt, partidario de una mayor intervención del Estado en una economía liberal, quien llevó a cabo un proyecto con la finalidad de la más rápida recuperación: el NEW DEAL (perseguía nueva distribución de rentas, reducción de la capacidad productiva, y mayor capacidad de compra).

Las medidas de Roosevelt:

  • Abandono del patrón oro.
  • Política monetaria expansiva. Ambas provocaron un alza de precios y una cierta reactivación.
  • Reorganización del sistema bancario, garantizándoles capacidad de créditos, pero debían llevar un control sobre ellos.
  • En la agricultura: Se intentó controlar la producción mediante indemnizaciones a agricultores, para recuperar sus rentas y los precios.
  • Intentó reducir el paro mediante las obras públicas creando la TENESSEE VALLEY AUTHORITY.
  • Trató de reactivar la producción industrial y estabilizar precios y salarios, prohibiendo el trabajo infantil, estableciendo las condiciones de trabajo. Se dio la aprobación de la Seguridad Social, de la que quedaban excluidos los funcionarios y agricultores.

Resumidamente, el paro descendió, pero el problema no desapareció. El comercio exterior siguió siendo inferior y la deuda nacional aumentaba.

En la aplicación del New Deal surgieron algunas tensiones hasta el punto de considerar algunas medidas como inconstitucionales, por lo que se dieron pasos atrás. Sin embargo, en las siguientes elecciones volvió Roosevelt con el segundo ND.

En resumen, en 1936 la expansión llegó a su cúspide, aunque las expectativas de crecimiento no se cumplieron, ya que, tras el aparente crecimiento, se produjo una nueva recesión, lo que mostró la inestabilidad que agravaba la economía estadounidense. Por otro lado, a las vísperas de la guerra, ya recuperación se había dado de forma desigual, pero los efectos del ND fueron los más eficaces, ya que pudo salvar a Estados Unidos (EEUU) de los trastornos políticos que se dieron en otros países de Europa (EU).

Revolución Rusa

Antes de la Revolución Rusa, con la división de Europa (EU) en dos grandes bloques, la URSS lideraba el bloque comunista.

Era un país regido por un Imperio Zarista, cuyo zar hasta la revolución fue Nicolás II, perteneciente a la dinastía Romanov. Este zar era despreocupado, vividor del boato, etc. Socialmente, el imperio estaba dividido según la división del Antiguo Régimen, de forma piramidal: en el primer estamento estaba el zar como rey absoluto con los tres poderes, en el segundo estaban los nobles y la iglesia, poseedores de las tierras y demás privilegios; y en el último se encontraba el campesinado trabajador de las tierras del segundo estamento. En el sector industrial se advertía una evolución muy desigual, ya que la siderurgia y el petróleo contaba con avances, y la maquinaria y el armamento era obsoleto. En la agricultura se daba una situación de total atraso, pérdidas de eficiencia y combinación de formas preindustriales e industriales. En general, se daban grandes atrasos de modernización, y los pocos avances se daban gracias a la influencia de capitales extranjeros y a la estabilidad del rublo con base al patrón oro.

A todo el descontento social por las malas condiciones laborales de campesinos y obreros, se le añade el malestar tras la derrota en el enfrentamiento con Japón por buscar salidas al mar, enfrentamiento tras el cual las fuerzas armadas se quedaron obsoletas, muy atrasadas y con gran malestar entre soldados. Todo ello llevó a la creación clandestina, ya que se daban severas persecuciones, de partidos políticos: El democrático constitucional (pretendía que el zar llevara a cabo medidas como el resto de Europa (EU)), y el social revolucionario (apoyo de campesinos e intelectuales para la socialización de la tierra), del cual nacieron los Mencheviques (moderados), y Bolcheviques (radicales), ambos para destruir el zarismo e instaurar un nuevo sistema político.

En 1905 se dio el primer ensayo revolucionario, en el que los trabajadores se alzaron para pedir medidas contra el hambre y la miseria, la crisis por los precios y la derrota con Japón (JA), a lo que el zar responderá con el Domingo Sanguinario, tras el cual se producirá una gran oleada de huelguistas con la creación de los SOVIETS (representantes obreros). El zar tuvo que tomar medidas para recuperar el control como EL MANIFIESTO DE OCTUBRE, constitución con una duma en el que se vieran representados obreros y campesinos y donde pidieron mejores condiciones de vida. Quedaron excluidos las anarquistas, socialistas, mencheviques y bolcheviques.

La URSS entra en la primera guerra mundial, con un armamento débil y una gran falta de alimentos, por lo que se dan levantamientos para evitarlo, dando lugar a la Revolución Rusa de 1917. La situación continúa empeorando y las presiones aumentando, por lo que Nicolás II dimite. Llega al poder Kerenski con la finalidad de establecer el estado liberal y democrático, pero fracasó con numerosos factores en contra. Llegó entonces Lenin con el objetivo de dar fin a la guerra, nacionalizar la tierra, hacerse con el proletariado y establecer la República de los soviets. Así lo hizo mediante manifestaciones y la creación de un Consejo de Comisarios, mediante el que proclamó la República Socialista.

Entraron de lleno en el comunismo, firmando la paz con Alemania (AL), nacionalizando la economía, repartiendo la tierra a los campesinos y convoca elecciones en las que pierde Lenin, se lleva a cabo un Golpe de Estado en el que se eliminara la Asamblea constituyente y se establece el Congreso de los Soviets, lo que desencadena una guerra civil entre el ejército rojo y el blanco, donde gana el Rojo, por lo que se vuelve a proclamar la República Socialista.

Comienza a empeorar la situación económica y social y se pone en marcha NEP, para abrir el comunismo y permitir la entrada de capital extranjero e iniciar el comercio internacional. Estas mediadas permitieron la mejora general.

Muere Lenin y es sucedido por Stalin, quien llevará una dictadura militar, caracterizada por la nacionalización de las tierras de los kulaks, creación de koljoses y sopljoses, y los Planes Quinquenales, donde se centraron en la producción de bienes de equipo y descuidando los de consumo, lo que desató un nuevo descontento por parte de la población.

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