Dinámicas y Desarrollo de Grupos: Roles, Liderazgo y Técnicas de Formación


1. El Grupo

El ser humano es social por naturaleza, necesita comunicarse y asociarse con otras personas para lograr su completo desarrollo y bienestar personal.

El proceso de socialización se lleva a cabo a través de los llamados agentes socializadores, que son los que transmiten las normas sociales, valores, creencias y estilos de vida que favorecen el desarrollo del individuo en sociedad: en un primer momento la familia, y después, la escuela, los amigos, los medios de comunicación, etc.

“El grupo está formado por dos o más personas que permanecen unidas, con cierta temporalidad, y que interactúan mutuamente con el fin de conseguir un objetivo común”.

1.1 Tipos de Grupo

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1.2 Desarrollo del Grupo

Tuckman fue el primero, en 1965, en describir las fases que atraviesa un grupo. Según su modelo, existen las siguientes fases:

· 1ª Fase: Formación. Es la etapa de encuentro entre las personas que forman el grupo. Se caracteriza por una gran incertidumbre acerca de la estructura, los roles y el objetivo común. Se trata de un periodo de tanteo de los integrantes por el miedo a no ser aceptados por los otros. Empiezan a aflorar posibles líderes.

· 2ª Fase: Agitación. También denominada “de conflicto”. En esta fase, los miembros comienzan a actuar probando las primeras estructuras y, por este motivo, surgen las primeras desavenencias. Se suelen formar subgrupos con ideas comunes. Al culminar esta etapa, el grupo debe haber aceptado los roles y el liderazgo.

· 3ª Fase: Normalización. En esta etapa, las tensiones internas se han disipado y los integrantes del grupo trabajan conjuntamente de manera decidida; de esta manera, se pone de manifiesto su cohesión y su motivación hacia el objetivo común. Se ayudan unos a otros en lugar de competir. La efectividad crece.

· 4ª Fase: Realización. En este momento, el rendimiento del equipo es elevado y cada miembro contribuye al crecimiento del potencial de los otros. Los integrantes son capaces de intercambiar sus roles y responsabilidades de acuerdo a las necesidades del grupo. La identidad del grupo, lealtad y moral son elevados, y cada uno está orientado hacia las personas y tareas de igual manera. En esta fase, por tanto, el equipo alcanza su máxima eficacia.

· 5ª Fase: Desintegración. Esta etapa también se denomina “final”. El grupo se prepara para disolverse y se dedica a hacer una revisión de su evolución. Muchas veces se mezclan sentimientos de orgullo y satisfacción por lo vivido y conseguido con sentimientos de tristeza por la inminente separación.

· 4ª Fase: Realización. En este momento, el rendimiento del equipo es elevado y cada miembro contribuye al crecimiento del potencial de los otros. Los integrantes son capaces de intercambiar sus roles y responsabilidades de acuerdo a las necesidades del grupo. La identidad del grupo, lealtad y moral son elevados, y cada uno está orientado hacia las personas y tareas de igual manera. En esta fase, por tanto, el equipo alcanza su máxima eficacia.

· 5ª Fase: Desintegración. Esta etapa también se denomina “final”. El grupo se prepara para disolverse y se dedica a hacer una revisión de su evolución. Muchas veces se mezclan sentimientos de orgullo y satisfacción por lo vivido y conseguido con sentimientos de tristeza por la inminente separación.

1.3 Funcionamiento del Grupo

1.3.1 Los roles dentro del grupo

“El rol es el papel que uno tiene dentro del grupo, definido por la función que ejerce y su posición en el “mapa” del grupo”.

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1.3.2. Tipos de líderes

“El liderazgo es la influencia que un componente del grupo ejerce sobre éste de forma que lo conduce a conseguir sus objetivos. La persona que desempeña esta función es el líder”.

Del mismo modo que ocurría con los roles, la figura de líder puede venir determinada por dos factores:

– La propia tarea o estructura organizativa (por ejemplo, la directora de un jardín de infancia)

– Ser elegido por el propio grupo en función de sus características personales (niño en el aula de infantil muy seguido y que despierta simpatía por la mayoría de sus compañeros).

Los líderes que surgen de forma espontánea poseen habilidades en el campo de la comunicación, la creatividad o la capacidad de causar entusiasmo. En cambio, los creados por la estructura organizativa pueden, o no, tener estas cualidades.

Se definen tres tipos de líder:

a) Autoritario: toma decisiones sin tener en cuenta lo que puedan opinar los otros integrantes del grupo, impone su voluntad y no cree en la iniciativa del grupo. Su actitud puede llegar a ser déspota y provoca apatía y malestar en el grupo.

b) Permisivo: ejerce poca influencia sobre el grupo y tampoco orienta, ya que espera a que el grupo encuentre soluciones espontáneamente. El grupo se siente desmotivado y desorientado y adopta una actitud poco colaborativa.

c) Democrático: ofrece al grupo herramientas para llegar a sus objetivos y orienta en el trabajo, cree en las aportaciones del grupo y hace que sus miembros se sientan partícipes de sus logros. Favorece la participación y el compromiso.

2. Dinámicas de Grupo

La dinámica de grupos es el conjunto de técnicas para el análisis y la intervención en los grupos. Son aquellos procesos de interacción entre los miembros del grupo, planificados con unos objetivos concretos y en un contexto ficticio.

2.1.1. Planificación de dinámicas de grupo:

Al planificar una dinámica de grupo debemos tener en cuenta una serie de aspectos para que la actividad funcione correctamente.

En función de los objetivos que pretendemos conseguir, nos plantearemos un tipo u otro de dinámica. Una vez hayamos definido los objetivos y elegido la dinámica, hay que clarificar e indicar en una ficha: título, edad a la que puede aplicarse, la agrupación, los objetivos, la temporalización, los materiales, el desarrollo y la evaluación. También podemos añadir otros datos, como adaptaciones y observaciones, si lo consideramos oportuno.

2.1.2. Aplicación y evaluación de las dinámicas de grupo

:Para aplicar con éxito una dinámica de grupo es necesario analizar detenidamente su desarrollo, comprobar su idoneidad y preparar todo lo que requiera en cuanto a material y espacios. Es importante que la dinámica se ajuste con precisión al objetivo que nos planteamos.

Por las características propias de las dinámicas hay que crear un clima cordial y distendido, que permita a los miembros del grupo expresarse libremente y tener una participación óptima.

El conductor de la dinámica tiene que mostrarse cooperativo en todo momento para fomentar también esta actitud de grupo.

En referencia a la evaluación de las dinámicas, podemos tener en cuenta dos vertientes:

– La evaluación de la ejecución de los participantes: obtenemos información sobre el grupo y sus miembros.

– La idoneidad de la dinámica para lo que nos habíamos propuesto: podremos valorar si la dinámica ha funcionado o debemos plantear alguna modificación en futuras aplicaciones.

La evaluación de los participantes, normalmente se hace a través de la observación, o de sus respuestas, si hay una puesta en común al final.

2.1.3. Tipos de dinámicas de grupo

:Las dinámicas de grupo también pueden ser usadas en el contexto del equipo de trabajo del educador. En este caso, se requiere una adaptación para ajustarlas a los adultos. A continuación presentamos diversos tipos de dinámicas con algunos ejemplos.

· Dinámicas de presentación: son dinámicas que tienen el objetivo de facilitar que los miembros de un nuevo grupo conozcan los nombres y/o características de los otros miembros.

· Dinámicas de confianza: tienen por objetivo descubrir semejanzas y diferencias entre los miembros del grupo a través de la información que cada uno aporta de sí mismo.

· Dinámicas de autoestima: favorecen que las personas del grupo valoren sus posibilidades y conozcan sus limitaciones para afrontarlas positivamente; por lo tanto, trabajan también el autoconocimiento.

· Dinámicas de emociones: sirven para conocer y gestionar las propias emociones/sentimientos y para reconocerlos en los demás intentando comprenderlos, es decir, ayudan a desarrollar la empatía.

· Dinámicas de cooperación: su objetivo es aprender a trabajar en equipo y valorar los aspectos positivos de este método, favoreciendo las actitudes cooperativas.

2.2 Técnicas de Dramatización

Ø El soliloquio: Consiste en que uno hable en voz alta consigo mismo, como si estuviera haciendo un monólogo, ya que no hay un interlocutor. Este ejercicio facilita que los que están observando conozcan sus pensamientos y sentimientos, con lo cual se toma conciencia de los sentimientos de la persona protagonista.

— Por ejemplo, alguien puede salir y expresar sus pensamientos en voz alta en referencia a una decisión que le parece complicada, como podría ser comunicar que quiere dejar un trabajo. Tal vez verbalice frases como “no sé cómo decirlo”, “y si se enfadan”, “espero no equivocarme en esta decisión”, etc. El resto harán de observadores y todos van a poder analizar los sentimientos y pensamiento que la situación provoca en el protagonista

Ø La inversión de roles: Consiste en que dos personas intercambian sus roles (reales o representados) en una representación, con la finalidad de que cada parte comprenda el punto de vista de la otra. Por ejemplo, en un ejercicio para reducir la conflictividad con adolescentes, dos de ellos salen a representar una escena en la que una madre y un hijo están discutiendo por los estudios; así, los dos “actores” podrán verse a sí mismos representados, pero también se pondrán en el lugar de la madre. También se puede hacer un intercambio de roles del rol real, por ejemplo, una madre y un hijo que representan la situación anterior intercambiando sus papeles.

Ø El role-playing: Consiste en que dos o más personas representan una situación o caso concreto según el papel (rol) que les ha sido asignado. Es importante que lo representen de la manera más creíble y real posible.

Esta representación tan real facilita la comprensión de la conducta y la actitud de alguien que viva esa situación en realidad. Para desarrollar un role-playing debemos seguir los siguientes pasos:

– Definir la situación que se quiere escenificar, marcando los objetivos y explicando el problema que se quiere comprender o analizar. – Elegir los personajes necesarios y la distribución de los roles que deben representar – Preparar el escenario, sin que haya exceso de detalles, pero con los elementos que ayuden a ponernos en situación – Si hay observadores, se fijarán en aspectos concretos que serán analizados al finalizar la representación. – Concluir con la puesta en común de los “actores”, que hablarán sobre sus impresiones y sobre cómo han vivido la dinámica, y de los observadores, que explicarán sus anotaciones sobre el comportamiento verbal y no verbal de los actores.

2.3. Técnicas de Formación de Grupos

A lo largo de vuestro trabajo como educadores, tanto en el ámbito formal como en el no formal, plantearéis actividades que requerirán de la formación de grupos, ya sea por la propia dinámica de la actividad o por el tamaño del grupo.

El método Oxford permite crear subgrupos de manera aleatoria, favoreciendo que se trabaje con diferentes personas dentro del gran grupo. Primero se ha de decidir en cuántos subgrupos dividimos el grupo (por ejemplo, tres subgrupos), después asignaremos un número del 1 al 3 a cada miembro y volvemos a juntar a todos los unos con los unos, los dos con los dos,…

El método Collage sirve para hacer grupos de un determinado número de personas, por ejemplo, grupos de tres. En este caso, escribiremos frases en tiras de papel y las partiremos en tres trozos. Cada participante coge un trozo y tiene que buscar las personas que completan la frase que le ha tocado. Inspirándonos en el método collage, podemos hacer adaptaciones y utilizar, en lugar de frases, objetos o imágenes. De esa manera, la actividad a la etapa de infantil.

La representación de roles tiene un funcionamiento similar al método collage, pero en este caso se escenifican los papeles asignados y las personas que efectúan la misma representación han de buscarse para formar grupo. Si retomamos el ejemplo anterior, por ejemplo, preparamos tres papeles con la palabra tigre, tres con la palabra rana y tres con la palabra mono, acompañados de su correspondiente imagen. Luego, los participantes cogen un papel, empiezan a representarlo y se localizan entre ellos por similitud.

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