La Sublevación Militar de 1936
A finales de 1935, un grupo de oficiales del ejército español comenzó a conspirar contra el gobierno de la Segunda República. Para intentar frenar sus planes, el gobierno republicano los destinó a lugares apartados: Manuel Goded fue enviado a Baleares, Emilio Mola a Pamplona y Francisco Franco a Canarias. En abril de 1936, Mola, considerado el «director» de la conspiración, contactó con otros generales para coordinar el levantamiento, mientras Franco mantuvo una postura indecisa durante algún tiempo.
La sublevación militar comenzó finalmente el 17 de julio de 1936 en Melilla, liderada por oficiales como el coronel Yagüe. Al día siguiente, el 18 de julio, Franco se unió al levantamiento desde Canarias, asumiendo un papel crucial. A pesar de algunas dudas iniciales y la falta de apoyo en ciertas zonas, la rebelión se extendió rápidamente por una parte significativa del territorio español, logrando controlar principalmente las zonas rurales y ciudades más conservadoras.
Sin embargo, las grandes ciudades como Madrid y Barcelona, así como otras áreas industriales y regiones con fuerte presencia de organizaciones obreras y de izquierda, permanecieron leales a la República. En estas zonas, la resistencia popular, a menudo mediante luchas callejeras, fue clave para frenar el avance inicial de los sublevados.
El gobierno republicano, inicialmente bajo la presidencia de Santiago Casares Quiroga y luego de José Giral, reaccionó con retraso, pero finalmente decidió armar a las milicias de los sindicatos y partidos del Frente Popular para defender la legalidad republicana. El país quedó fracturado y dividido en dos bandos irreconciliables:
- Bando Sublevado (o Nacional): Incluía a militares conservadores, monárquicos (carlistas y alfonsinos), católicos tradicionalistas, falangistas y otros grupos de derecha y extrema derecha. Contaron con el apoyo de la Alemania nazi y la Italia fascista. Su objetivo principal era derrocar al gobierno republicano, restablecer el orden social conservador y la unidad de España, generalmente bajo una dictadura militar, aunque con proyectos diversos (restauración monárquica, régimen fascista).
- Bando Republicano (o Leal): Agrupaba a las clases populares urbanas y rurales, obreros, campesinos sin tierra, pequeña burguesía y sectores intelectuales. Políticamente, incluía a republicanos de izquierda, socialistas (PSOE y UGT), comunistas (PCE) y anarquistas (CNT-FAI). Defendían la legitimidad del gobierno republicano surgido de las elecciones de febrero de 1936 y aspiraban a profundizar las reformas sociales. Recibieron apoyo de la Unión Soviética y México, así como de las Brigadas Internacionales.
El enfrentamiento entre estos dos bandos dio inicio a la Guerra Civil Española, un conflicto que duraría casi tres años.
Desarrollo de la Guerra Civil Española
La Guerra de Columnas: Objetivo Madrid (Julio 1936 – Marzo 1937)
Un factor clave en los primeros éxitos de los sublevados fue el rápido traslado del experimentado Ejército de África (compuesto por legionarios y regulares marroquíes) a la península, gracias a un puente aéreo y marítimo apoyado por Alemania e Italia. Estas tropas profesionales superaron fácilmente a las desorganizadas milicias republicanas en el sur.
Tras cruzar el Estrecho de Gibraltar en julio y agosto de 1936, las columnas sublevadas avanzaron rápidamente hacia Madrid. Sin embargo, el general Yagüe desvió sus fuerzas para tomar Badajoz, donde se produjo una masacre y una brutal represión contra la población civil y los defensores republicanos. Posteriormente, Franco, ya erigido como líder principal del bando sublevado, ordenó desviar nuevamente las tropas para liberar a los defensores del Alcázar de Toledo, una operación de gran valor propagandístico pero que retrasó el asalto a la capital.
En octubre de 1936, las fuerzas sublevadas llegaron a las afueras de Madrid, y en noviembre comenzó la decisiva Batalla de Madrid. La ciudad resistió tenazmente bajo el lema «¡No pasarán!», gracias a la movilización popular, la reorganización de las defensas republicanas y la llegada de refuerzos cruciales, como las primeras Brigadas Internacionales y armamento soviético (aviones, tanques). A pesar de los intensos bombardeos aéreos y los duros combates en la Casa de Campo y la Ciudad Universitaria, las fuerzas republicanas lograron detener el asalto frontal. Este fracaso obligó a Franco a cambiar de estrategia.
Tras el fracaso en el asalto directo, Franco intentó cercar Madrid atacando sus vías de comunicación. Esto llevó a cruentas batallas como la del Jarama (febrero de 1937) y la de Guadalajara (marzo de 1937), donde las tropas italianas aliadas de Franco sufrieron una significativa derrota frente al Ejército Popular Republicano. Previamente, en febrero de 1937, las tropas franquistas habían tomado Málaga, produciéndose durante la huida de la población civil por la carretera hacia Almería la tristemente célebre masacre conocida como la «Desbandá».
La Campaña del Norte (Primavera – Otoño 1937)
Ante la imposibilidad de tomar Madrid, Franco decidió concentrar sus esfuerzos en conquistar la franja norte republicana (País Vasco, Cantabria y Asturias), una zona industrial y minera vital para la República. Entre la primavera y el otoño de 1937, las tropas franquistas, con superioridad aérea y material, fueron ocupando sucesivamente este territorio.
Durante esta campaña tuvo lugar el tristemente célebre bombardeo de Guernica (26 de abril de 1937), ejecutado por la Legión Cóndor alemana, que causó una enorme destrucción y un gran escándalo internacional, inmortalizado por el cuadro de Picasso.
El gobierno republicano intentó aliviar la presión sobre el norte lanzando ofensivas en otros frentes, como la de Belchite (agosto-septiembre de 1937) en Aragón, pero no lograron evitar la caída del norte. La conquista de esta zona supuso un duro golpe para la República, que perdió importantes recursos industriales y mineros, y permitió a Franco concentrar sus fuerzas para futuras ofensivas.
El Avance hacia el Mediterráneo (Noviembre 1937 – Octubre 1938)
Tras asegurar el norte, el objetivo de Franco fue dividir el territorio republicano restante en dos. En diciembre de 1937, el ejército republicano lanzó una ofensiva sorpresa en Teruel para intentar frenar los planes franquistas. Consiguieron tomar la ciudad, pero las durísimas condiciones invernales y la contraofensiva nacionalista llevaron a su pérdida en febrero de 1938.
A continuación, Franco lanzó una gran ofensiva en el frente de Aragón. Sus tropas avanzaron rápidamente y, en abril de 1938, llegaron al mar Mediterráneo por Vinaroz (Castellón), logrando cortar la zona republicana en dos: Cataluña quedó aislada del resto del territorio (Madrid y la zona centro-sur).
En un intento desesperado por revertir la situación y volver a unir las dos zonas, el ejército republicano lanzó en julio de 1938 la Batalla del Ebro, la más larga y cruenta de toda la guerra. Durante casi cuatro meses, ambos bandos se desangraron en combates durísimos. Aunque inicialmente los republicanos lograron cruzar el río y avanzar, la superioridad material franquista acabó imponiéndose. La derrota republicana en el Ebro (noviembre de 1938) supuso el agotamiento definitivo de su capacidad militar.
La Caída de Cataluña y el Fin de la Guerra (Noviembre 1938 – Abril 1939)
Tras la derrota en el Ebro, el camino hacia Cataluña quedó abierto para las tropas franquistas. La ofensiva final sobre Cataluña comenzó en diciembre de 1938. Sin apenas resistencia organizada, las tropas nacionales avanzaron rápidamente. Barcelona cayó el 26 de enero de 1939. En febrero, las tropas franquistas llegaron a la frontera francesa, provocando un éxodo masivo de cientos de miles de refugiados republicanos (civiles y militares) hacia Francia, donde muchos fueron internados en campos de concentración improvisados.
Mientras tanto, en la zona centro-sur republicana, la situación era desesperada. La división interna entre los partidarios de resistir a ultranza (liderados por el presidente del gobierno Juan Negrín y los comunistas) y los que buscaban una paz negociada para evitar mayores sufrimientos llevó al golpe de Estado del coronel Casado en Madrid (marzo de 1939) contra el gobierno de Negrín. Sin embargo, Franco exigió la rendición incondicional y no aceptó ninguna negociación.
Las tropas franquistas ocuparon Madrid y el resto del territorio republicano sin apenas lucha. El 1 de abril de 1939, Franco emitió el último parte de guerra, declarando el fin del conflicto: «En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado». La victoria franquista dio paso a una larga dictadura que duraría casi cuarenta años.
Evolución Política de los Bandos
La Zona Sublevada
La muerte accidental del general Sanjurjo (previsto líder inicial del golpe) en julio de 1936 dejó a la insurrección sin una cabeza visible clara. El 24 de julio, los generales sublevados reunidos en Burgos crearon la Junta de Defensa Nacional como órgano de gobierno provisional en la autodenominada «zona nacional». Esta Junta declaró el estado de guerra en todo el territorio bajo su control, suprimió las libertades constitucionales y disolvió los partidos políticos y sindicatos leales a la República, permitiendo únicamente la existencia de la Falange Española y los requetés carlistas, que aportaban milicias al bando sublevado.
La propaganda del bando sublevado justificó el golpe como una «cruzada» o «guerra de liberación» contra una República supuestamente «marxista», «atea» y «antiespañola». Contaron desde el principio con el apoyo explícito de la jerarquía de la Iglesia Católica española, que calificó la guerra como una cruzada religiosa.
El 1 de octubre de 1936, en parte gracias a sus éxitos militares iniciales (como el avance hacia Madrid y la liberación del Alcázar) y al respaldo crucial de la Alemania nazi y la Italia fascista, los militares sublevados designaron a Francisco Franco como Generalísimo de los Ejércitos y Jefe del Gobierno del Estado Español. Franco acumuló progresivamente todo el poder, instaurando una dictadura militar personalista.
En abril de 1937, mediante el Decreto de Unificación, Franco fusionó a la Falange Española y a los Requetés (junto con el resto de fuerzas políticas que apoyaban la sublevación) en un partido único denominado Falange Española Tradicionalista y de las JONS (FET y de las JONS), conocido comúnmente como el Movimiento Nacional. Este partido único, bajo el liderazgo absoluto de Franco, se inspiró en los modelos fascista italiano y nazi alemán.
El régimen franquista que se iba construyendo en la zona sublevada se caracterizó por un fuerte autoritarismo, un nacionalismo español exacerbado y la imposición del Nacional-catolicismo como ideología oficial. Se restableció la financiación estatal a la Iglesia, se prohibió el divorcio y la educación volvió a estar fuertemente influenciada por el clero. Además, se puso en marcha una dura represión contra todos los considerados opositores. La Ley de Responsabilidades Políticas de febrero de 1939 institucionalizó esta represión contra los vencidos, aplicándose con carácter retroactivo.
Consecuencias de la Guerra Civil Española
Demográficas
La guerra causó un elevado número de muertes, estimado en alrededor de 500,000 personas. Esta cifra incluye no solo a los combatientes caídos en el frente, sino también a las víctimas de los bombardeos, la represión en ambas retaguardias, el hambre y las epidemias derivadas del conflicto. Además, se produjo una drástica reducción de la natalidad durante los años de la guerra y la inmediata posguerra. A esto hay que sumar el exilio de aproximadamente 450,000 personas (republicanos y sus familias), lo que supuso una pérdida irreparable de capital humano, incluyendo a una parte significativa de las élites científicas, artísticas e intelectuales del país.
Económicas
La guerra tuvo efectos devastadores sobre la economía española. La renta nacional y per cápita no recuperó los niveles previos a 1936 hasta bien entrada la década de 1950. Se estima que la capacidad industrial del país quedó destruida en cerca de un 80%. Numerosas viviendas fueron arrasadas, y aproximadamente el 60% de las infraestructuras (carreteras, puentes, vías férreas) resultaron dañadas o destruidas. La deuda externa contraída por ambos bandos (especialmente la del bando vencedor con Alemania e Italia) aumentó considerablemente, y las reservas de oro del Banco de España (utilizadas por la República para comprar armamento) se agotaron.
Sociales
La victoria franquista supuso la restauración de la hegemonía social y económica de la oligarquía terrateniente, financiera e industrial que se había sentido amenazada por las reformas republicanas. Los derechos y las conquistas laborales alcanzadas por los trabajadores durante la República fueron suprimidos. Las tensiones sociales y las desigualdades económicas, lejos de resolverse, se agudizaron tras el conflicto, sentando las bases de una sociedad fracturada y marcada por la división entre vencedores y vencidos.
Morales
La Guerra Civil dejó una profunda fractura moral y un trauma duradero en la sociedad española. El régimen de Franco, lejos de promover la reconciliación, basó su legitimidad en la victoria militar y mantuvo viva la memoria de la guerra a través de su propaganda, presentando constantemente a los vencidos como la «anti-España». La división entre españoles se perpetuó durante décadas, y las heridas del conflicto tardaron mucho en cicatrizar, dejando un legado de miedo y silencio en muchas familias.
La Represión
La represión fue una característica brutal y sistemática en ambas zonas durante y después del conflicto. En la zona republicana, especialmente en los primeros meses, se produjo una violencia revolucionaria incontrolada («terror rojo»), impulsada por sectores radicales anarquistas y comunistas, que se cobró miles de víctimas (principalmente religiosos, terratenientes, empresarios y políticos de derechas). Aunque el gobierno republicano intentó frenar esta violencia, no siempre lo consiguió.
En la zona nacional, la violencia («terror blanco») fue parte de una estrategia planificada y sistemática desde el inicio de la sublevación, dirigida a eliminar físicamente a los opositores políticos e ideológicos (republicanos, socialistas, comunistas, anarquistas, nacionalistas periféricos, masones, intelectuales liberales) y a imponer un clima de terror que evitara cualquier tipo de disidencia. Ejemplos emblemáticos incluyen la ejecución del poeta Federico García Lorca en Granada o las masacres cometidas tras la toma de ciudades como Badajoz y Málaga. La represión franquista fue mucho más organizada, prolongada en el tiempo (continuó durante toda la posguerra) y cuantitativamente mayor que la republicana, convirtiéndose en uno de los pilares fundamentales del nuevo régimen dictatorial.
Dimensión Internacional del Conflicto
La Guerra Civil Española trascendió rápidamente las fronteras nacionales, convirtiéndose en un conflicto internacionalizado que reflejaba las tensiones ideológicas de la Europa de los años 30. Ambos bandos buscaron activamente apoyo en el exterior.
- La República recibió ayuda militar y material principalmente de la Unión Soviética (URSS) y, en menor medida y de forma más encubierta, de Francia (especialmente durante el gobierno del Frente Popular francés). También contó con el apoyo diplomático de México y la solidaridad de las Brigadas Internacionales, voluntarios antifascistas de todo el mundo.
- El bando sublevado recibió un apoyo militar masivo, decisivo y constante de la Alemania nazi de Hitler y la Italia fascista de Mussolini (tropas, aviones, tanques, asesores). También contó con el apoyo logístico y diplomático del Portugal de Salazar y el respaldo moral del Vaticano.
Las potencias democráticas occidentales, como Reino Unido y Francia (esta última con ambigüedades), impulsaron la creación de un Comité de No Intervención con sede en Londres, cuyo objetivo teórico era evitar la internacionalización del conflicto impidiendo la llegada de armas y voluntarios a ambos bandos. En la práctica, la política de No Intervención fue un fracaso y perjudicó principalmente a la República (el gobierno legítimo), ya que Alemania e Italia la incumplieron sistemáticamente desde el principio, mientras que las democracias fueron mucho más estrictas en su aplicación.
La guerra española fue vista por la opinión pública internacional como un enfrentamiento entre fascismo y democracia (o comunismo, según la perspectiva). La propaganda de ambos bandos contribuyó a estas percepciones: la República fue a menudo etiquetada como «roja» y «marxista» por sus enemigos, mientras que el bando sublevado se presentó como defensor del orden, la religión y la civilización occidental frente a la «barbarie roja». El conflicto atrajo una enorme atención internacional, generando una ola de solidaridad hacia la República por parte de numerosos intelectuales y artistas de todo el mundo.
Conceptos y Personajes Clave del Periodo
- Reforma Agraria: Conjunto de medidas adoptadas por el gobierno republicano durante el Bienio Progresista (1931-1933), y retomadas tras la victoria del Frente Popular en 1936. Pretendía modernizar la agricultura española, mejorar la productividad agraria y, sobre todo, mejorar las condiciones de vida y trabajo de los campesinos jornaleros y pequeños arrendatarios mediante la expropiación de latifundios y el reparto de tierras.
- Estraperlo: Caso de corrupción política que estalló en 1935 y afectó al gobierno radical-cedista presidido por Alejandro Lerroux. Consistió en el intento de introducir un juego de ruleta eléctrica (llamada Straperlo) en casinos españoles mediante sobornos a políticos cercanos a Lerroux. El escándalo contribuyó al descrédito del Partido Radical y a la caída del gobierno. Posteriormente, la palabra «estraperlo» pasó a designar popularmente al mercado negro o comercio ilegal de bienes racionados, especialmente durante la posguerra.
- Niceto Alcalá Zamora: Político republicano conservador, originario de Priego de Córdoba (Andalucía). Fue el primer Presidente del Gobierno Provisional de la Segunda República (abril-diciembre 1931) y posteriormente el primer Presidente de la Segunda República (1931-1936). Fue destituido en abril de 1936 por las Cortes del Frente Popular. Murió en el exilio en Buenos Aires, Argentina.
- Emilio Mola: General del ejército español. Fue uno de los principales conspiradores contra la República y considerado el «director» del golpe de Estado de julio de 1936 que dio inicio a la Guerra Civil. Murió en un accidente aéreo en junio de 1937.
- Casas Viejas: Localidad gaditana (hoy Benalup-Casas Viejas) donde, en enero de 1933, tuvo lugar una insurrección de campesinos anarquistas que fue duramente reprimida por las fuerzas de orden público (Guardia Civil y Guardia de Asalto) del gobierno republicano-socialista de Azaña. La matanza de campesinos generó un enorme escándalo político y social que desgastó al gobierno y contribuyó a la convocatoria anticipada de elecciones en noviembre de 1933.
- Clara Campoamor: Abogada, escritora y política republicana. Fue una de las tres primeras mujeres diputadas en las Cortes españolas durante la Segunda República. Destacó por su firme defensa del sufragio femenino, que logró incluir en la Constitución de 1931 a pesar de la oposición de parte de su propio partido (Partido Radical) y de otras diputadas como Victoria Kent.
- José Sanjurjo: General del ejército español. Protagonizó un intento fallido de golpe de Estado contra la Segunda República en agosto de 1932 (conocido como la «Sanjurjada»). Exiliado en Portugal, siguió conspirando y estaba previsto que fuera el líder del levantamiento militar de julio de 1936. Sin embargo, murió en un accidente aéreo el 20 de julio de 1936 cuando volaba desde Portugal a Burgos para asumir el mando.
- Falange Española: Partido político de ideología fascista fundado en 1933 por José Antonio Primo de Rivera, hijo del dictador Miguel Primo de Rivera. Tras la victoria del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936, sus militantes protagonizaron numerosos actos de violencia callejera contra líderes y simpatizantes de izquierda, contribuyendo a crear un clima de enfrentamiento civil que precedió al estallido de la guerra. Durante la guerra, se integró (forzosamente) en el partido único franquista (FET y de las JONS).
- Dictablanda: Término acuñado popularmente para referirse de forma crítica al gobierno del general Dámaso Berenguer (enero 1930 – febrero 1931). Este gobierno fue nombrado por el rey Alfonso XIII tras la dimisión de Primo de Rivera con el objetivo de retornar paulatinamente a la normalidad constitucional, pero se caracterizó por mantener ciertas formas autoritarias y por su lentitud en convocar elecciones, lo que aumentó el descontento y fortaleció a la oposición republicana.
- Directorio Militar: Primera etapa de la dictadura de Miguel Primo de Rivera (septiembre 1923 – diciembre 1925). Se caracterizó por un gobierno formado exclusivamente por militares, la suspensión de la Constitución de 1876, la disolución de las Cortes, la supresión de libertades, la persecución de la oposición (especialmente anarquistas y comunistas), la imposición de un partido único (la Unión Patriótica) y la resolución del problema de la guerra en Marruecos con el Desembarco de Alhucemas (1925).
- Semana Trágica: Nombre con el que se conoce a la violenta revuelta popular que tuvo lugar en Barcelona y otras localidades catalanas en la última semana de julio de 1909. El detonante fue la protesta contra el embarque de reservistas (muchos de ellos padres de familia de clase obrera) para ser enviados a la guerra en Marruecos. La revuelta adquirió un fuerte carácter anticlerical y antimilitarista. La dura y arbitraria represión posterior (incluyendo el fusilamiento del pedagogo anarquista Ferrer Guardia) provocó una oleada de protestas nacionales e internacionales que forzaron la dimisión del presidente del gobierno conservador, Antonio Maura.
- Desastre de Annual: Grave derrota militar sufrida por el ejército español en la Guerra de Marruecos en julio-agosto de 1921. Una ofensiva mal planificada y dirigida por el general Silvestre terminó en una caótica retirada y la pérdida de gran parte del territorio ocupado, causando la muerte de entre 8,000 y 13,000 soldados españoles a manos de las cabilas rifeñas lideradas por Abd el-Krim. El desastre provocó una profunda crisis política en España y fue una de las causas que contribuyeron al golpe de Estado de Primo de Rivera en 1923.
- José Canalejas: Político liberal, líder del Partido Liberal. Fue presidente del gobierno entre 1910 y 1912. Intentó llevar a cabo un ambicioso programa de reformas para modernizar el país y fortalecer el sistema parlamentario (leyes sociales, reforma fiscal, servicio militar obligatorio, separación Iglesia-Estado -«Ley del Candado»-). Fue asesinado por un anarquista en la Puerta del Sol de Madrid en noviembre de 1912. Su muerte truncó el último intento serio de regeneración del sistema de la Restauración desde dentro.
- Unión Patriótica: Partido político único creado por el dictador Miguel Primo de Rivera en 1924. Fue el único partido permitido durante su régimen (1923-1930) y sirvió como instrumento para organizar el apoyo social a la dictadura, aunque carecía de una ideología definida más allá del nacionalismo español, el catolicismo, el autoritarismo y el antiparlamentarismo.
- Pacto de San Sebastián: Acuerdo alcanzado en agosto de 1930 por los principales partidos republicanos, nacionalistas catalanes y gallegos, y (posteriormente) el PSOE y la UGT. El objetivo era coordinar la acción para derribar la monarquía de Alfonso XIII (considerada responsable de la dictadura de Primo de Rivera) y proclamar una república democrática en España. Se formó un comité revolucionario que preparó la fallida sublevación de Jaca (diciembre 1930) y sentó las bases para la proclamación de la Segunda República en abril de 1931.
- CNT (Confederación Nacional del Trabajo): Principal sindicato anarcosindicalista de España durante las primeras décadas del siglo XX. Fundado en 1910, llegó a tener más de un millón de afiliados en vísperas de la Guerra Civil, con una gran implantación en regiones como Cataluña, Andalucía y el Levante peninsular. Defendía la acción directa, la huelga general revolucionaria y la abolición del Estado y el capitalismo. Jugó un papel protagonista en la Revolución social que se desarrolló en la zona republicana durante la Guerra Civil.
- Antonio Cánovas del Castillo: Político e historiador español, líder del Partido Conservador. Fue el principal artífice del sistema político de la Restauración borbónica (1874-1923), basado en la Constitución de 1876, la monarquía de Alfonso XII y el turno pacífico en el gobierno entre su partido y el Partido Liberal de Sagasta. Fue presidente del gobierno en varias ocasiones. Murió asesinado por un anarquista italiano en 1897.
- Paz de París: Tratado de paz firmado en París el 10 de diciembre de 1898 entre España y Estados Unidos, que puso fin a la Guerra Hispano-Estadounidense. Por este tratado, España reconoció la independencia de Cuba y cedió a Estados Unidos las islas de Puerto Rico, Filipinas y Guam a cambio de una compensación económica. Supuso la pérdida de los últimos restos importantes del imperio colonial español y marcó el inicio de una profunda crisis política, social e intelectual en España (el «Desastre del 98»).
- Pucherazo: Término utilizado en España para referirse al fraude electoral sistemático que caracterizó al sistema político de la Restauración (1874-1923). Incluía un conjunto de prácticas fraudulentas para manipular los resultados electorales y asegurar el «turno» pactado entre los partidos Conservador y Liberal, tales como la falsificación del censo electoral (incluyendo a muertos o inventando votantes), coacciones a los electores, la compra de votos o la manipulación y modificación de las actas electorales.
- José Martí: Poeta, escritor, político y líder independentista cubano. Fundador del Partido Revolucionario Cubano. En 1895, lanzó el llamado Grito de Baire junto con otros líderes como Antonio Maceo y Máximo Gómez, dando inicio a la última guerra por la independencia de Cuba contra el dominio español. Murió en combate ese mismo año, pero es considerado el héroe nacional de Cuba.
- Pacto de El Pardo: Acuerdo no escrito alcanzado en noviembre de 1885 entre los líderes de los dos principales partidos dinásticos de la Restauración, Antonio Cánovas del Castillo (Partido Conservador) y Práxedes Mateo Sagasta (Partido Liberal), tras la muerte prematura del rey Alfonso XII. Ante la perspectiva de la regencia de la reina viuda María Cristina de Habsburgo (embarazada del futuro Alfonso XIII), ambos líderes se comprometieron a respetar el turno pacífico en el gobierno y a apoyar la regencia para garantizar la estabilidad del régimen monárquico.
- Blas Infante: Notario, político, escritor e intelectual andalucista, nacido en Casares (Málaga). Es considerado el «Padre de la Patria Andaluza». Fue el principal ideólogo del andalucismo político y cultural, defendiendo la autonomía para Andalucía. Desempeñó un papel decisivo en la configuración de la identidad regional andaluza, siendo el creador de la bandera, el escudo y la letra del himno de Andalucía. Fue fusilado por los sublevados en Sevilla al inicio de la Guerra Civil, en agosto de 1936.
- Regeneracionismo: Movimiento intelectual, político y social que surgió en España a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, especialmente tras el Desastre del 98. Fue una corriente crítica con el sistema político de la Restauración (al que acusaban de corrupto, oligárquico e ineficaz) y con la decadencia social y económica del país. Proponía la necesidad de una profunda «regeneración» nacional mediante reformas estructurales en la política, la economía, la educación y la sociedad. Su principal representante intelectual fue Joaquín Costa, con su lema «Escuela, despensa y siete llaves al sepulcro del Cid» (simbolizando educación, mejora económica y olvido de las glorias pasadas).
- Cacique: Personaje local (generalmente un terrateniente, notable o persona influyente) que ejercía un gran poder e influencia política, económica y social en una determinada comarca o distrito rural durante el sistema de la Restauración. Los caciques eran piezas fundamentales para el funcionamiento del fraude electoral («pucherazo»), ya que utilizaban su influencia para controlar el voto de los habitantes de su zona mediante favores, presiones o coacciones, asegurando así la elección del candidato designado por el gobierno («encasillado»). El sistema basado en su poder se conoce como caciquismo.