La Monarquía Romana: Un Gobierno Aristocrático
Durante la Monarquía, el gobierno de Roma era de carácter aristocrático y se organizaba de la siguiente manera:
- El Rey: Poseía todos los poderes, pero su cargo era electivo, no hereditario. Solo podía acceder al trono un patricio elegido por los comicios.
- El Senado: Era un consejo de ancianos compuesto por los jefes de las familias patricias. Asesoraban al rey, defendían las costumbres de los antepasados (mos maiorum) y proponían un sucesor al trono.
- Los Comicios Curiales: Era la asamblea del pueblo, aunque todos sus miembros eran patricios. Elegían al rey a propuesta del Senado, votaban las leyes y decidían sobre la paz y la guerra.
Los Órganos de Gobierno de la República Romana
La constitución de la República Romana se basaba en el equilibrio de tres instituciones principales:
- Los Magistrados: Asumieron el poder ejecutivo que antes había tenido el rey.
- El Senado: Era la máxima autoridad del gobierno republicano. Dirigía la política exterior y la organización de las provincias.
- Los Comicios: Representaban el poder del pueblo y existían diferentes tipos:
- Comicios Curiales: Pasaron a tener una función principalmente simbólica.
- Comicios Centuriales: Se organizaban según un criterio económico, donde el voto de los ciudadanos más ricos tenía más peso.
- Comicios por Tribus: Se organizaban según un criterio territorial e incluían el Consejo de la Plebe (Concilium Plebis).
Los Cargos Políticos Durante la República: El Cursus Honorum
Las magistraturas del cursus honorum (la carrera política), ordenadas de mayor a menor rango, eran:
- Cónsules: Se elegían cada año. Convocaban y presidían el Senado y los comicios curiales y centuriales. Reclutaban y mandaban sobre el ejército.
- Pretores: Se encargaban de la administración de justicia.
- Ediles: Se ocupaban de la administración municipal (policía, servicios, aprovisionamiento y juegos públicos).
- Cuestores: Tenían a su cargo las finanzas del Estado.
Estos cargos generalmente duraban un año y eran colegiados, es decir, estaban compuestos por dos o más personas para evitar la concentración de poder.
Otras Magistraturas Importantes
- Censores: Se elegían cada cinco años entre los antiguos cónsules. Su función principal era realizar el censo de la población.
- Tribunos de la Plebe: Magistrados plebeyos que defendían los intereses de la plebe. Poseían un poder considerable, ya que eran inviolables y tenían derecho de veto (ius intercessionis) contra las decisiones de cónsules y pretores.
- Dictadura: En situaciones de crisis extrema, se podía nombrar a un dictador con poderes extraordinarios por un tiempo limitado (generalmente seis meses).
El Arte del Discurso: La Oratoria en Roma
En sociedades con participación ciudadana como la República Romana, el discurso estaba directamente relacionado con la actividad política, pues los políticos debían defender sus ideas con palabras. Por eso, el arte del discurso, llamado oratoria, alcanzó un gran desarrollo durante este periodo.
Con la llegada del Imperio y la concentración del poder, la oratoria política perdió relevancia. El orador más destacado de la República fue un importante escritor, pensador y político que llegó a ser cónsul: Marco Tulio Cicerón.
La Composición del Ejército Romano a lo Largo del Tiempo
- Durante la Monarquía: El ejército estaba constituido por todo ciudadano romano apto entre los diecisiete y cuarenta y seis años. Estos eran reunidos y seleccionados en el Capitolio para la campaña bélica anual.
- Durante la República: Además de los ciudadanos romanos, los ejércitos de otros pueblos de Italia se pusieron al servicio de Roma como fuerzas aliadas o socii.
- En Época Imperial: El ejército se profesionalizó. Estaba compuesto por soldados que prestaban servicio durante unos 20 años. Al licenciarse, los legionarios veteranos recibían una recompensa, a menudo una parcela de tierra.
La Organización de las Legiones Romanas
La estructura de la legión evolucionó con el tiempo:
- Inicialmente, la legión era sinónimo de ejército, compuesta por 60 centurias.
- Posteriormente, el ejército se dividió en dos legiones (una por cónsul), y más tarde en cuatro.
- La división interna cambió de centurias a 30 manípulos (1 manípulo = 2 centurias).
- En el siglo I a.C. (reformas de Mario), se reestructuró en 10 cohortes (1 cohorte = 3 manípulos = 6 centurias).
Estructura final: 1 Legión = 10 Cohortes = 30 Manípulos = 60 Centurias
El número total de legiones aumentó considerablemente. De una única legión inicial se pasó a 28 en tiempos de Augusto, y siguió aumentando con emperadores sucesivos. El número de soldados por legión varió según la época, oscilando entre 4.200 y 6.000 legionarios, a los que se sumaban las tropas auxiliares.
Las legiones se identificaban con un número y un nombre (cognomen), a menudo relacionado con su lugar de origen, una victoria, el nombre del emperador que la fundó o alguna característica distintiva. El emblema común a todas era el águila (aquila), portada por el aquilifer. Además, cada legión (y sus subdivisiones) tenía estandartes (signa) particulares con su nombre y símbolos identificativos.
El Principado: El Poder del Primer Ciudadano (Princeps)
Octavio (más tarde conocido como Augusto) fue acumulando gradualmente el poder en Roma, estableciendo una nueva forma de gobierno conocida como el Principado. Aunque mantenía las apariencias republicanas, se convirtió en el primer ciudadano (princeps civitatis).
- Presidía las sesiones del Senado e influía en sus decisiones.
- Ostentaba la máxima autoridad religiosa (Pontifex Maximus), controlando aspectos como el calendario.
- Acumuló diversos mandos y poderes (imperium proconsulare maius, tribunicia potestas) que le otorgaban una autoridad suprema en Roma y las provincias.
Desde Octavio, sus sucesores llevaron el título honorífico de Augusto. Aunque hoy los llamamos «emperadores», ellos evitaban usar un título oficial de monarca absoluto, prefiriendo presentarse como restauradores de la República. El término «emperador» (imperator) originalmente se refería al comandante supremo del ejército.
Administración Provincial bajo el Principado
Las provincias se dividieron en dos categorías:
- Provincias Senatoriales: Generalmente pacíficas, sin presencia militar significativa. Eran gobernadas por procónsules (ex-cónsules o ex-pretores) nombrados por el Senado. Ejemplos: Grecia, Hispania Baetica.
- Provincias Imperiales: Provincias fronterizas o conflictivas que requerían la presencia de legiones. Eran gobernadas por legados (legati Augusti pro praetore) nombrados directamente por el emperador.
Infraestructura Romana: Pilares del Imperio
Campamentos Militares (Castra)
Los campamentos romanos seguían un diseño estandarizado:
- Estaban rodeados por una fosa (fossa) y una empalizada o muro (vallum), a menudo reforzados con torres defensivas.
- Tenían una estructura interna ortogonal, con vías perpendiculares principales: el Cardo Maximus (Norte-Sur) y el Decumanus Maximus (Este-Oeste).
- En el centro (principia) se ubicaban los edificios administrativos y la tienda o residencia del comandante (praetorium).
Fortificación de Fronteras (Limes)
En las zonas fronterizas conflictivas, los romanos construían sistemas defensivos conocidos como limes. Estos consistían en una combinación de barreras físicas (muros, empalizadas, fosos) y una red de fortalezas, fuertes y torres de vigilancia interconectadas, que podían extenderse a lo largo de cientos de kilómetros (como el Muro de Adriano).
Calzadas Romanas (Viae)
La extensa red de calzadas era crucial para la comunicación, el comercio y el movimiento de tropas:
- Solían tener unos 6 metros de ancho, aunque variaba.
- Se construían con varias capas de materiales para asegurar su durabilidad y drenaje: cimientos de piedra (statumen), una capa de grava y cemento (rudus), una capa de arena o grava fina (nucleus) y un pavimento superior de losas de piedra (summum dorsum o pavimentum).
- Cada mil pasos (aproximadamente 1,48 km), se colocaba un miliario (miliarium), un poste de piedra que indicaba la distancia a la siguiente ciudad o a Roma. La expresión «Todos los caminos llevan a Roma» refleja la centralidad de la capital en esta red viaria.
Puentes y Acueductos
- Puentes: Se construían para salvar ríos, barrancos y terrenos difíciles, facilitando el trazado de las calzadas. Inicialmente de madera, evolucionaron hacia robustas construcciones de piedra, a menudo con arcos de medio punto.
- Acueductos: Utilizando principios de ingeniería similares a los puentes (arcos y pendientes cuidadosamente calculadas), los acueductos transportaban agua desde fuentes lejanas (ríos, manantiales) hasta las ciudades y pueblos, superando desniveles del terreno y garantizando el suministro para fuentes, termas y consumo doméstico.