Novela de caballerías
Relatos fantásticos con héroes invencibles y tramas extensas. Destacan Amadís de Gaula y Tirant lo Blanc. A finales del siglo XVI, el género decae, siendo parodiado magistralmente en El Quijote (1605).
Estilo Barroco
Caracterizado por la complejidad y la exageración, con uso frecuente de recursos como metáforas, hipérbatos, antítesis y paradojas. Busca impactar al lector a través de ideas ingeniosas y una expresión retorcida, a menudo dirigida a un público culto. No idealiza la realidad, sino que la transforma o deforma.
Culteranismo
Busca la belleza formal mediante metáforas audaces y un lenguaje culto y elaborado. Emplea neologismos, latinismos e hipérbatos, alejándose deliberadamente de la lengua común. Sus versos poseen gran musicalidad y abundan en referencias mitológicas que elevan el tono poético. Luis de Góngora es su máximo exponente.
Conceptismo
Prioriza el ingenio y la agudeza en el uso del lenguaje. Se basa en juegos de palabras, dobles significados, paradojas y retruécanos para expresar ideas complejas de forma concisa. Destaca especialmente en la sátira y la prosa didáctica-moral. Francisco de Quevedo y Baltasar Gracián son sus principales representantes.
Francisco de Quevedo
Autor conceptista por excelencia, combina un profundo lirismo con una afilada sátira. En su poesía amorosa exalta el amor inmortal (célebremente expresado en el soneto «Amor constante más allá de la muerte», con su verso final «polvo serán, mas polvo enamorado«). Su poesía burlesca utiliza hipérboles y constantes juegos de palabras para criticar vicios y costumbres de su tiempo.
Ascética y Mística
Son dos movimientos literarios y espirituales que se enfocan en la relación del alma con Dios.
La mística busca expresar la unión inefable del alma con la divinidad, manifestándose principalmente en poesía. San Juan de la Cruz es su máximo exponente lírico. En prosa, destaca Santa Teresa de Jesús, conocida por obras cumbre como El castillo interior o Las moradas, que describen el camino de la oración. Su poesía más famosa es el poema «Vivo sin vivir en mí«.
La ascética se centra en el proceso de purificación del alma y el esfuerzo moral para alcanzar la perfección cristiana. Tiene como representantes destacados a Fray Luis de León (también poeta) y Fray Luis de Granada (maestro de la prosa oratoria).
Las Jarchas
Son las primeras manifestaciones poéticas conservadas en lengua románica (mozárabe). Surgieron en al-Ándalus (sur de España) entre los siglos X y XI.
Características principales:
- Son poemas muy cortos, generalmente de 2 a 4 versos.
- Ponen en boca de una mujer la expresión de su amor o su tristeza por la ausencia del amado, dirigiéndose a su madre, hermanas o amigas (confidentes).
- Están escritas en mozárabe, pero se han encontrado transcritas con letras árabes o hebreas.
- Aparecen al final de poemas más largos y cultos en árabe o hebreo, llamados moaxajas, influyendo en la rima y el contenido de estos.
La Celestina
Tragicomedia de Calisto y Melibea, atribuida a Fernando de Rojas, es una obra crucial que marca la transición entre lo medieval y lo renacentista. Narra el amor trágico entre Calisto y Melibea, facilitado por la intervención de la vieja alcahueta y hechicera Celestina, quien utiliza la magia para que Melibea se enamore de Calisto. Los criados de Calisto, Sempronio y Pármeno, también buscan sacar provecho económico de la situación. Tras una serie de eventos que culminan con la muerte violenta de Celestina a manos de los criados, Calisto muere accidentalmente y Melibea, devastada, se suicida arrojándose desde una torre.
Temas
- El amor fatal: Un amor ilícito, apasionado y destructivo que arrastra a los personajes a la perdición.
- La muerte: Presente constantemente, como destino inevitable y consecuencia de las pasiones humanas.
- La codicia: Motor de las acciones de Celestina y los criados, que buscan ganar dinero a costa de los demás.
- La magia y la hechicería: Celestina usa hechizos y artes oscuras para manipular la voluntad de Melibea.
Personajes principales
- Calisto: Joven noble, impulsivo y obsesionado con Melibea, representa el loco amor cortés llevado al extremo.
- Melibea: Joven noble que, tras la intervención de Celestina, se entrega a una pasión que la destruye.
- Celestina: Vieja alcahueta, hechicera y figura central, maestra en la manipulación y movida por la codicia.
- Sempronio y Pármeno: Criados corruptos y desleales que buscan su propio beneficio.
- Pleberio: Padre de Melibea, cuyo lamento final cierra la obra reflexionando sobre el caos del mundo y el poder destructor del amor.
El Cantar de Mio Cid
Es el más importante poema épico medieval de la literatura española y narra las hazañas de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador. Se conserva en un manuscrito del siglo XIV, aunque se cree que su composición oral o escrita data del siglo XII.
Estructura
Consta de 3.730 versos anisosilábicos (de medida irregular) y se divide tradicionalmente en tres partes o cantares:
- Cantar del destierro: El Cid es injustamente expulsado de Castilla por el rey Alfonso VI. A pesar de ello, lucha contra los moros, gana batallas y envía regalos al rey para recuperar su favor.
- Cantar de las bodas: El Cid conquista Valencia. El rey lo perdona y concierta las bodas de sus hijas, Doña Elvira y Doña Sol, con los infantes de Carrión.
- Cantar de la afrenta de Corpes: Los infantes, cobardes y resentidos, maltratan y abandonan a las hijas del Cid en el robledal de Corpes. El Cid pide justicia al rey, vence a los infantes en duelo y logra anular las bodas. Sus hijas terminan casándose con los infantes de Navarra y Aragón, alcanzando así mayor honra.
Temas
- El honor: Eje central de la obra. El Cid pierde su honor público con el destierro, pero lo recupera y acrecienta con sus victorias militares y su lealtad. Sufre una deshonra privada con la afrenta a sus hijas, pero obtiene reparación y justicia.
- La lealtad: El Cid es siempre fiel a su rey, a pesar del destierro, y también a su familia y a sus hombres.
- El esfuerzo personal: El Cid consigue recuperar su posición y riqueza a través de su valentía y esfuerzo en la batalla.
Estilo
Utiliza recursos propios de la épica oral, como los epítetos épicos (“el que en buena hora nació”, “el de la barba florida”), llamadas de atención al auditorio, diálogos vivos y realistas, y algunas escenas de humor para hacer la historia más atractiva y cercana. El poema busca exaltar la figura del Cid como un héroe mesurado, buen cristiano, leal vasallo y hombre honorable.
Poesía Épica Medieval: Juglaría y Clerecía
En la poesía épica medieval española se distinguen dos escuelas o mesteres principales:
El mester de juglaría era una poesía de carácter más popular, generalmente anónima y de transmisión oral, asociada a los juglares que recitaban cantares de gesta en plazas y castillos. Es la más antigua. El Cantar de Mio Cid es su obra cumbre.
El mester de clerecía era una poesía más culta, escrita por clérigos o autores conocidos, y de aparición posterior (siglos XIII y XIV). Utilizaba una métrica regular (la cuaderna vía) y trataba temas religiosos, históricos o novelescos con una finalidad didáctica o moralizante. Gonzalo de Berceo y el Arcipreste de Hita son sus figuras más representativas. Aunque se les diferencia, a veces las obras de juglares incluyen elementos cultos, y las de clérigos tienen rasgos populares.
Jorge Manrique
Jorge Manrique (c. 1440-1479) fue un noble castellano y poeta español que vivió en la transición de la Edad Media al Renacimiento, en tiempos de los Reyes Católicos. Pertenecía a una familia de gran linaje y participó activamente en las luchas políticas de su tiempo, apoyando a Isabel la Católica en su disputa por el trono. Murió en combate.
Escribió poemas de amor cortés y algunos poemas burlescos, siguiendo el estilo cancioneril de su época, pero con un toque personal caracterizado por el uso de metáforas relacionadas con la guerra y un tono melancólico y grave.
Coplas por la muerte de su padre
Su obra más importante y una de las cumbres de la lírica española es “Coplas por la muerte de su padre”, escrita en honor a su padre, don Rodrigo Manrique, maestre de la Orden de Santiago, tras su fallecimiento en 1476. Es un poema de tipo elegía que reflexiona sobre la vida, la fama y la muerte desde una perspectiva cristiana.
Estructura y Temas
La obra consta de 40 coplas de pie quebrado (estrofas formadas por versos octosílabos y tetrasílabos) y se puede dividir temáticamente en tres partes:
- Consideraciones generales sobre la fugacidad de la vida y la llegada universal de la muerte (coplas 1-13): Se aborda lo rápido que pasa el tiempo (tempus fugit) y cómo la muerte iguala a todos, llegando sin avisar. Se usan metáforas como la vida como un río que va a dar a la mar, que es el morir.
- Evocación del pasado y la vanidad de los bienes mundanos (coplas 14-24): A través del tópico del “¿Dónde están?” (ubi sunt?), se reflexiona sobre cómo todo en la vida terrenal es pasajero, incluyendo la belleza, el poder y la riqueza de personajes históricos recientes.
- Elogio de Don Rodrigo Manrique y aceptación cristiana de la muerte (coplas 25-40): Se exalta la figura del padre como modelo de caballero y cristiano. Manrique distingue entre tres vidas:
- La vida terrenal, que es breve y pasajera.
- La vida eterna, que es la que realmente importa según la fe cristiana y se alcanza mediante una vida virtuosa y una buena muerte.
- La vida de la fama, que permite que una persona siga siendo recordada por sus hazañas y virtudes después de morir. Don Rodrigo alcanza las dos últimas.
Garcilaso de la Vega
Garcilaso de la Vega (c. 1501-1536) fue un noble y poeta del Renacimiento español, prototipo del caballero cortesano: hábil en las armas y en las letras. Conocido por su valentía en la batalla (murió en combate al servicio del emperador Carlos V) y su elegancia en la corte.
Su obra poética no es muy extensa pero sí muy influyente. Introdujo con éxito en España las formas y el espíritu de la poesía renacentista italiana. Incluye canciones, elegías, una epístola, tres églogas y treinta y ocho sonetos. Muchos de sus poemas tratan sobre el amor (a menudo desgraciado) y el dolor por la pérdida o ausencia de su amada, tradicionalmente identificada con la dama portuguesa Isabel Freire.
Obras destacadas
- Canción IV: Expresa el dolor por el amor no correspondido.
- Canción V («Oda a la flor de Gnido»): Poema en liras dirigido a una dama napolitana, ejemplo de perfección formal.
- Las Églogas: Son poemas pastoriles donde pastores idealizados expresan sus sentimientos amorosos en un paisaje idílico (locus amoenus). Destaca la Égloga I, con el lamento de Salicio por el desdén de Galatea y el de Nemoroso por la muerte de su amada Elisa (Isabel Freire). La Égloga III describe escenas mitológicas y pastoriles en tapices.
Estilo e Influencias
Garcilaso se inspira profundamente en la poesía de Petrarca, adoptando sus temas (amor, naturaleza, melancolía) y formas métricas (soneto, canción petrarquista, lira). Su estilo se caracteriza por ser claro, elegante, natural y musical, utilizando un verso muy fluido (endecasílabo) y un lenguaje selecto pero sin artificiosidad excesiva. Logra una perfecta armonía entre forma y contenido, expresando con sinceridad la tristeza y la melancolía amorosa.