Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE)
La LOGSE pretende dar respuesta a las necesidades sociales y obedecer la política de reforma. Se trata de un proyecto preciso, cuidadosamente preparado, que ha sufrido cambios, ha ido evolucionando y, en consecuencia, ha hecho que su aprobación y aplicación inicial se haya llevado con lentitud y prudencia.
La nueva ley organiza la enseñanza en régimen general y especial. El régimen general incluye la educación infantil, educación primaria, educación secundaria, el bachiller, la formación profesional y la educación universitaria. El régimen especial hace referencia a las enseñanzas artísticas y de idiomas.
La educación infantil (hasta los 6 años) ha de contribuir al desarrollo físico, intelectual y moral de los niños. La escolarización es gratuita desde los 3 años. La educación primaria (6-12 años) debe proporcionar a los niños una educación común que haga posible la adquisición de elementos básicos culturales, los aprendizajes relativos a la expresión oral, a la lectura, a la escritura y al cálculo, así como una progresiva autonomía. La educación secundaria (12-16 años) cuya finalidad es transmitir a todos los alumnos elementos básicos de cultura, formarles para asumir sus deberes y ejercer sus derechos y prepararles para la incorporación a la vida activa o seguir con los estudios. El bachillerato deberá proporcionar a los alumnos una madurez intelectual y humana así como los conocimientos y habilidades que les permitan desempeñar sus funciones sociales con responsabilidad y competencia. Constará de 2 cursos académicos, y tendrá modalidades (arte, ciencia de la naturaleza y la salud, humanidades y ciencias sociales y tecnología) que permitirá la especialidad. La formación profesional tiene como finalidad la preparación de los alumnos para la actividad en un campo profesional proporcionándoles una formación polivalente que les permitirá adaptarse a las modificaciones laborales que pueden producirse a lo largo de su vida.
Las características de la LOGSE son:
- Formación permanente. Se incidirá en la formación para el desarrollo personal, el aprendizaje por sí mismos, la colaboración de las familias en el centro, una formación orientada al ejercicio de los derechos y responsabilidades cívicas, así como impulsora de la participación social.
- Igualdad de oportunidades. A través de medidas como: educación gratuita en enseñanza primaria y secundaria, transporte y comedor gratuito en esos niveles cuando los municipios de origen no tengan centros, adaptación permanente de la organización y programación de los centros a las necesidades específicas de los alumnos, becas y ayudas para compensar las desigualdades sociales,…
- Libertad. La educación debe contemplarse como el libre desarrollo de la personalidad del sujeto y que debe darse una formación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales y en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro de los principios democráticos de convivencia.
- Democratización y participación. Ello implica abrir la educación a la población, a la comunidad, a los padres, a fin de que colaboren en la estructuración curricular y en la aplicación de programas.
- Autonomía. Es la capacidad de poder regir los propios individuos sus intereses personales. La autonomía se da a nivel escolar para que cada centro pueda llevar a cabo su proyecto educativo con total libertad y responsabilidad.
- Formación personalizada. La educación contribuye al pleno desarrollo de la personalidad del alumno, así como de las capacidades que contribuyen a que este desarrollo sea integral.
- Evaluación continua. Se debe valorar los diferentes procesos del aprendizaje individual y personalizado de los alumnos, pero también del rendimiento de los centros e incluso del sistema educativo.
- Calidad. Para ello se tendrá en cuenta: la cualificación y formación permanente del profesorado, la innovación y la investigación educativa, la dotación de los recursos educativos humanos y materiales necesarios para que los centros se responsabilicen de la calidad de la formación que imparten o la metodología activa, que asegura la participación del alumno en su propio aprendizaje.
Ley de 1990 (LOGSE) y el Plan de Formación de Profesores
En 1990 la LOGSE (Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo) sustituye a la LGE (Ley General de Estudios) de 1970.
Los maestros de educación infantil (0-6 años) y los de primaria (6-12 años) tienen estas responsabilidades:
- Deberán ser generalistas con competencia en todas las áreas de los respectivos niveles.
- Deberán estar preparados para enseñar, además de los contenidos de las áreas, los procedimientos y actitudes.
- Conocer la metodología adecuada a la enseñanza en esas edades.
- Estar preparados para recibir en sus clases alumnos de integración.
- Saber evaluar.
- Estar preparados para realizar la tarea de tutorías y orientación personal.
Deberán cursar el Bachillerato o la Formación Profesional para poder acceder a los estudios de Magisterio (no selectividad) y para tener acceso como funcionarios en las escuelas públicas deberán realizar la oposición.
Historia de la Profesión Docente en España: Las Reformas de las Escuelas Normales en el Primer Tercio del Siglo XX
Durante la Restauración (S. XIX), las escuelas normales estaban sumidas en un total olvido y abandono. Pero gracias a reivindicaciones reformistas, y a los cambios que se estaban produciendo en la configuración de la enseñanza primaria a finales del siglo XIX se inició una organización de las normales.
En 1898 se dicta un decreto reduciendo la duración de los estudios a dos cursos para el título elemental y otros dos para el superior. Además, se introduce la graduación de la enseñanza en las escuelas anejas a las Normales.
En 1900 se restablece la duración tradicional (2 cursos completos para la obtención del título elemental). Al año siguiente, nos encontramos con una nueva reforma, la incorporación de las Normales en los institutos y la desaparición del grado normal.
En 1903 los estudios de magisterio se reincorporan en las Normales, con una duración de dos años para la obtención del título elemental y otros dos para el superior.
La desaparición del grado normal hacía necesario llenar el vacío que se había producido en la formación del profesorado normalista y de los inspectores de primera enseñanza, con esta finalidad surge la Escuela Superior.
En su planificación se preveía:
- La división de los estudios en secciones (letras, ciencias y labores).
- La admisión (mediante pruebas de ingreso).
- Limitación del número de alumnos.
- Becas y pensiones para estudios en el extranjero…
En la Escuela Superior se detecta la influencia de la I.L.E. Promovido por la I.L.E. surge el Museo Pedagógico Nacional, la Junta para la Ampliación de Estudios y el Instituto – Escuela.
El Museo Pedagógico Nacional, dirigido por Castro, desarrolla sus actividades en tres direcciones:
- Funciona como un centro de investigación y docencia.
- Funciona como un centro de documentación.
- Difunde en España las colonias escolares y vacaciones.
La Junta para la Ampliación de Estudios posibilitó con sus becas que determinados profesores se desplazasen a diferentes países europeos, familiarizándose con la pedagogía.
El Instituto- Escuela se creó con la finalidad de proporcionar la renovación de la segunda enseñanza.
Las características más relevantes de esta reforma son:
- Unificación del título, desapareciendo la tradicional distinción entre el grado elemental y superior.
- Supresión del certificado de aptitud.
- Limitación del número de alumnos.
- Fomento de actividades complementarias (excursiones, exposiciones…)
En cuanto a las escuelas femeninas, además de formar maestras, permitían que las mujeres que lo desearan pudieran adquirir una cultura superior.
En 1914 aparece un nuevo plan, que pronto fue cuestionado por:
- Insuficiente formación pedagógica del magisterio.
- Carácter marginal de sus estudios, su exclusión a la Universidad.
Los responsables de la II República reorganizan los estudios del magisterio porque consideraban que para cambiar la escuela era preciso crear un nuevo tipo de maestro.
Hasta 1931 no se produjo ninguna nueva reforma de las Escuelas Normales. Surge así el “plan profesional” cuyos rasgos son:
- La exigencia del título de Bachiller para poder ingresar en las Normales.
- El plan de estudios tiene una duración de 3 años y entre las asignaturas que conforman el plan no figura la religión.
- Las prácticas docentes complementarán las clases teóricas.
- La promoción de un curso a otro se decidía en el claustro de profesores.
- Una vez completada su formación se podía acceder al escalafón del magisterio.
- Las escuelas normales masculinas y femeninas se unifican.
- Aunque los estudios de magisterio no se incorporan a la Universidad, se conectan con ella a través de la sección de la pedagogía.
Este plan fue el inicio que consiguió articular los diferentes componentes de la formación de magisterio: cultura, pedagógica y práctico.
Pero, dicho plan estuvo vigente durante muy pocos años, pues desapareció con la II República.