Personajes Clave en Los Pazos de Ulloa: Análisis Detallado


Personajes Principales de Los Pazos de Ulloa

A continuación, se presenta una descripción detallada de los personajes más relevantes de la novela Los Pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán.

Julián

Julián es un cura enviado por el señor de la Lage para ayudar a su sobrino, el marqués de Ulloa. Es joven, sin barba y con cara de niño. Es un hombre bueno y sereno, muy devoto, que intenta por todos los medios el buen final de la familia y de la comunidad en general. Se siente intimidado por todo cuanto le rodea, ya sea la naturaleza o los criados y señores de la zona. Durante la novela, su temperamento se pone a prueba por este entorno y las distintas dificultades que afronta como pruebas de Dios, al que siempre será fiel. Al final, su fe se ancla en la figura de Nucha y su hija, que se le asemejan a la Virgen y Cristo.

El Marqués de Ulloa

Su nombre real es Don Pedro Moscoso de Cabreira y Pardo de la Lage. Es sobrino del señor de la Lage, y quedó huérfano de padre siendo niño. Es el dueño de los Pazos, y se hace llamar marqués, aunque nadie le haya otorgado tal título. Tiene un hijo ilegítimo con Sabel, la cocinera del castillo, al que no da ninguna educación. Más tarde se convierte en el marido de Marcelina (Nucha). Tiene un comportamiento brutal: vive para la caza, y cuando se enfurece, maltrata a cuantos le rodean, incluso tras el matrimonio con Nucha, que en un principio parece humanizarle, haciéndole más tierno y tratable.

Primitivo

Criado del marqués, pero quien mueve todos los hilos de los Pazos, llevando no solo las cuentas administrativas sino todo aquello que sucede. A escondidas de su amo, le roba dinero para su propio beneficio. Es el padre de Sabel y abuelo de Perucho. Tiene mal carácter, y es muy astuto, a pesar de ser casi analfabeto. Planea quedarse con las posesiones de Don Pedro, situando a su nieto en cabeza de la herencia familiar. No demuestra amor hacia ninguno de ellos, y se muestra como una persona fría y calculadora.

Sabel

Criada del marqués de Ulloa, madre de Perucho e hija de Primitivo. Se rumorea que tiene un próximo enlace con un gaitero de Naya, pero es la amante del marqués. Muchas veces ha sido apalizada por su amo, en uno de sus arranques de celos, y es una mujer muy calculadora, que quiere hacerse con el corazón de Don Pedro para poder así tomar parte de las ganancias y herencia de los Pazos.

Perucho

Es el nieto de Primitivo, hijo de Sabel. Es un niño precioso, que siempre anda muy sucio, con la cara tiznada y el pelo revuelto. Tiene algo de ladrón, pues siempre roba huevos para venderlos, o comida para sí mismo. Pese a todo, es un niño muy dulce, que demuestra su amor en la relación que tiene con la hija de Nucha. Tan solo es un niño incomprendido, que no ha recibido la educación adecuada.

Nucha (Marcelina)

Es el nombre por el cual se conoce a Marcelina, hija del Señor de la Lage, y es la tercera de las hermanas. Marcelina es dada en matrimonio a Don Pedro, con quien tiene una hija. Tras el parto queda gravemente enferma, y muy apegada a la chiquilla. Es una mujer de fe, muy tranquila y sumisa, que aguanta lo que se le venga encima con tal de ser una buena mujer, madre y esposa; y nunca se queja de nada de lo que le sucede, de sus penas y temores. A pesar de su intento por adaptarse, finalmente se verá repudiada por su familia (sobre todo por su hermana Rita), su marido (a raíz, en especial, del nacimiento de su hija, que el Marqués esperaba que fuera varón, pero también por su mala salud) y los propios Pazos, personificados en la familia de Sabel, que la ven como un intruso que pone en peligro sus objetivos. A lo largo de la novela, verá empeorar su salud física (detrimento que también sufre su salud mental, cayendo, en especial tras su parto, en una especie de obsesión paranoica por su hija); tras las elecciones, tomará la decisión de fugarse con su niña y Julián, a quien considera su único amigo y confesor fiel.

Hermanos de Nucha

Nucha tiene tres hermanas y un hermano. Las tres chicas son: Rita, la mayor, una chica de fácil sonrisa a la que le gusta que la miren; Carmen, un tanto callada y enamorada de un universitario; y finalmente Manolita, enamorada del señorito de la Formoseda. También tiene un hermano, su favorito y el menor de todos, llamado Gabriel, que está en el ejército.

La Ama

La ama es la mujer encargada de cuidar a la hija de Nucha. Es una mujer grande y rechoncha, una auténtica vaca humana. No tiene mucho tacto y se limita a cumplir lo que le piden. Muchas veces echa a Perucho de las habitaciones.

Máximo Juncal

Es el médico de Cebre, aunque ejerce en pueblos de alrededores. Es el que asiste el parto de Nucha, aunque al final de la obra, Don Pedro no quiere verlo jamás en los Pazos porque cuando son las elecciones vota en su contra.

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