Transformaciones Clave: De las Revoluciones Atlánticas al Estado Social Incipiente


Las Revoluciones Atlánticas y el Origen de la Monarquía Parlamentaria

La sociedad previa a las Revoluciones Atlánticas experimentó cambios fundamentales con eventos como la Revolución Inglesa de 1688, el proceso de independencia de EE. UU. (con la Declaración de Virginia a finales del siglo XVIII) y la Revolución Francesa. Los derechos civiles proclamados en Virginia influyeron notablemente en la Francia revolucionaria de 1789.

Derechos Civiles y Derechos Políticos

Un texto crucial de esta época fue la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. Esta declaración surgió después de que Luis XVI convocara unas Cortes estamentales, que se transformaron en revolucionarias. Los estamentos reunidos presentaron este texto al monarca.

  • Los artículos 6, 13 y 14 recogen los derechos del ciudadano y los derechos políticos.
  • El resto de los artículos recogen los derechos civiles individuales, inherentes a la condición de ser humano, aplicables a todos los antiguos súbditos varones.

Por tanto, en esta declaración se establece una diferencia clara entre los derechos civiles y los derechos políticos, sentando bases para los futuros sistemas políticos de monarquía parlamentaria.

Las Relaciones Laborales en el Antiguo Régimen Urbano

El Sistema Gremial

Esta etapa se caracteriza por la aparición de los Gremios: organizaciones municipales de origen medieval, situadas principalmente en la Baja Edad Media (finales del siglo XIV y XV). Su surgimiento está vinculado al desarrollo urbano, al paso de una modesta actividad mercantil a un desarrollo más amplio y a un incremento en la demanda de productos manufacturados.

Inicialmente, el modelo de taller se agremiaba en el ámbito familiar. El objetivo principal era defender la profesión que desarrollaban. Aunque eran organizaciones de ámbito municipal, la monarquía las defendió al tratar cuestiones importantes. Los gremios debían reglamentar su funcionamiento interno.

La agremiación no fue obligatoria al principio, ya que algunos oficios carecían de suficiente importancia. Sin embargo, con el tiempo, oficios relevantes tuvieron que agruparse en gremios, convirtiéndose en una práctica forzosa. No existía libertad para ejercer oficios fuera de este sistema, lo que llevó a la aparición de grandes talleres.

A finales de siglo, fue necesario reglamentar la estructura interna, que se dividía en tres niveles:

  • Aprendiz
  • Oficial
  • Maestro

No todos los oficios ni en todos los lugares formaron gremios. Existieron organizaciones similares no institucionalizadas, como las cofradías, con fines de cobertura social.

Para su funcionamiento, los miembros creaban ordenanzas, normas detalladas y exhaustivas que debían ser aprobadas por las autoridades políticas. Estas ordenanzas regulaban tanto la parte orgánica (estructura) como la parte técnica (procesos productivos), controlando la calidad del producto y su precio.

Finalidad de los Gremios

  • Defender los intereses de sus miembros.
  • Controlar el acceso al oficio.
  • Mantener los precios de los productos elaborados.
  • Garantizar la calidad.

Decadencia de los Gremios

  • Estructura rígida de los talleres: Dificultad para ascender de categoría.
  • Injerencia de los poderes públicos: Mayor control externo.
  • Nuevas corrientes de pensamiento: Ideas liberales contrarias a las restricciones gremiales.
  • Competencia de nuevos sistemas productivos:
    • Putting-out system
    • Domestic system: Comerciantes desviaban materias primas al campo, donde artesanos rurales producían bienes fuera del control gremial. Estos productos, aunque de peor calidad, eran más baratos y se elaboraban más rápido.
  • Incapacidad para competir con la incipiente industria.

La Transformación de la Propiedad de la Tierra: Desmantelando el Antiguo Régimen

Características del Antiguo Régimen

La sociedad del Antiguo Régimen (AR) estaba fundada en estamentos privilegiados, separados por barreras casi infranqueables. El poder descansaba en gran medida en el dominio sobre la tierra, a menudo vinculada al régimen de mayorazgo, que obligaba a transmitir la herencia al siguiente miembro designado, impidiendo su venta. Esto dificultaba que los propietarios realizaran inversiones o saldaran deudas vendiendo tierras.

La propiedad señorial se dividía en dos tipos:

  • Señorío solariego: Dominio sobre la tierra.
  • Señorío jurisdiccional: Poder para impartir justicia, nombrar autoridades y cobrar impuestos en un territorio.

Reformas Liberales Clave

La Revolución Liberal supuso la desaparición de la sociedad estamental y buscó la supresión del régimen señorial para que el poder de la monarquía (y luego del Estado) se ejerciera sin intermediarios. En el plano económico, se produjo la liberalización del régimen jurídico de la propiedad de la tierra, permitiendo a los propietarios venderlas libremente. Esto abrió la puerta a la burguesía con recursos económicos para adquirir tierras.

Las transformaciones clave fueron:

  • Abolición del régimen señorial: Los derechos jurisdiccionales pasaron a la Corona (Estado), mientras que la propiedad de la tierra (señorío solariego) se consolidó, a menudo en manos de los antiguos señores, ahora como propiedad privada plena.
  • Desvinculación de los mayorazgos: Se permitió a los titulares de mayorazgos vender sus bienes inmuebles.
  • Desamortización: Proceso mediante el cual fincas rústicas y urbanas pertenecientes a»manos muerta» (Iglesia, municipios, etc.) fueron convertidas en Bienes Nacionales y vendidas en subasta pública.

Finalidad y Consecuencias

La finalidad de acabar con las estructuras del Antiguo Régimen era múltiple:

  • Fiscal: Obtener recursos económicos para la nación e ingresos para el Estado vía tributos sobre la nueva propiedad.
  • Política e Ideológica: Crear una base de propietarios (burguesía) interesados en defender la causa liberal.
  • Económica y Social: Consolidar el triunfo de la burguesía y establecer un nuevo orden basado en la propiedad privada, individual, plena y libre. Esto llevó a la creación del registro de la propiedad y la codificación legal.

Beneficiados:

  • Burguesía de los negocios.
  • Negociantes de la desamortización.
  • Medianos propietarios.

Perjudicados:

  • Iglesia (principalmente por la desamortización).
  • Clases populares rurales (perdieron acceso a bienes comunales).

Impacto Político y Social de la Segunda Revolución Industrial

La Segunda Revolución Industrial trajo consigo profundas consecuencias político-sociales:

  • Colonialismo e Imperialismo: Impulsado por diversos factores:
    • Demográficos: Emigraciones masivas (ej. 40 millones de europeos a América).
    • Económicos: Búsqueda de mercados propios, proteccionismo, inversión de capitales en infraestructuras coloniales (carreteras, ferrocarriles).
    • Políticos: Búsqueda de prestigio internacional (ej. Francia tras la derrota contra Alemania), recuperación del honor nacional.
    • Ideológicos: Justificaciones basadas en la superioridad cultural, religiosa o racial.
  • Modificación en los hábitos de los ciudadanos:
    • Profundo cambio respecto a la Primera Revolución Industrial.
    • Crecimiento consolidado de las grandes ciudades (en 1850, solo 40 ciudades superaban los 100.000 habitantes; 60 años después, el crecimiento fue notable).
    • Aparición y consolidación de la clase media urbana con mejores hábitos (mejor calidad de viviendas, mejor alimentación gracias a avances como la pasteurización).
    • Esta sociedad comienza a consumir cultura y a tener tiempo libre, en parte por la paulatina reducción de las jornadas laborales.
  • Desarrollo del movimiento obrero: La internacionalización de la economía fue respondida por la clase obrera internacionalizando su movimiento, especialmente a partir de 1870.
  • Intervencionismo social de los gobiernos: Implementación de medidas de carácter social para reducir la presión del movimiento obrero y abordar los problemas sociales derivados de la industrialización.

La Revolución Industrial y el Surgimiento del Proletariado

Definición y Orígenes

El término proletariado proviene de la Antigua Roma, donde designaba a aquellos ciudadanos sin propiedades que solo podían aportar sus hijos (proles) al Estado. En el contexto de la Revolución Industrial, se refiere a la clase social cuya única posesión es su fuerza de trabajo.

Aunque existían trabajadores asalariados antes del siglo XVIII, el proletariado como clase social masiva surgió en el marco de la revolución liberal e industrial debido a:

  • Motivos económicos: Cambio en la estructura de la población activa, con un trasvase del sector agrario al industrial.
  • Motivos político-sociales: Derrumbe de la sociedad estamental, dando paso a una sociedad de clases teóricamente más permeable.

Procedencia y Condiciones de Vida

Los miembros de esta nueva clase social procedían principalmente de:

  • Campesinos expulsados de las tierras: Debido a cercamientos, cambios en los cultivos, excedente de mano de obra por mejoras técnicas (lo que generó reacciones como el ludismo).
  • Trabajadores del sistema doméstico y artesanos arruinados: La producción fabril desplazó al trabajo a domicilio y a los talleres artesanales (agravado por la eliminación de los gremios).
  • Hijos de los obreros industriales ya existentes: Aunque inicialmente eran pocos (ej. trabajadores de las Reales Fábricas).

La adaptación a la vida industrial fue difícil:

  • La batalla por la disciplina: Los nuevos trabajadores, provenientes a menudo del campo, no estaban acostumbrados a un ritmo de trabajo regular, horarios fijos ni a la puntualidad exigida en las fábricas. En el Antiguo Régimen, el ritmo de trabajo era más irregular y menos normado.
  • Duras condiciones laborales: Jornadas extenuantes, falta de horarios definidos, ausencia de descansos, inexistencia de medidas de seguridad e higiene.
  • Salarios deficientes: Apenas suficientes para la subsistencia. Los oficios cualificados cobraban más, pero la mayoría recibía pagas muy bajas, lo que obligaba a trabajar a toda la familia (incluidos niños). Gran parte de los ingresos se destinaba al consumo básico (pan y patatas como base alimenticia).

Esta situación se mantuvo hasta comienzos del siglo XIX. Coincidiendo con el fin del movimiento cartista, el proletariado comenzó a desarrollar una mayor conciencia de clase y de su propio poder.

Orígenes del Movimiento Obrero: Ludismo y Cartismo

Durante el siglo XIX, el proletariado canalizó sus demandas a través de dos vías principales:

  • Ámbito social: Culminó con la aparición de los sindicatos.
  • Ámbito político: Condujo a la formación de los partidos políticos obreros.

Primeras Formas de Organización

Existieron diversos tipos de asociaciones obreras según su finalidad:

  • Sociedades de oficios (herederas en parte de los gremios).
  • Sociedades de socorro mutuo.
  • Cooperativas de consumo.
  • Cooperativas de producción.
  • Sociedades de educación obrera y tiempo libre.
  • Sociedades de resistencia (embriones de los sindicatos).

Ludismo

El ludismo, relacionado con el fin del sistema gremial y la introducción de maquinaria moderna en la industria, consistió en el rechazo violento a las máquinas, consideradas responsables de la pérdida de puestos de trabajo y la degradación del oficio. Ejemplos en España incluyen la destrucción de telares en Alcoy y el incendio de la fábrica Bonaplata en Barcelona (1835, no 1837).

No fue exclusivamente un movimiento obrero; tuvo un componente ideológico complejo, reflejando la resistencia al cambio social y económico, especialmente en zonas rurales con tradición de trabajo doméstico. Se oponía a la generalización del trabajo no cualificado y, en ocasiones, fue instigado por antiguos maestros artesanos desplazados.

Cartismo

El cartismo (años 30 y 40 del siglo XIX en Gran Bretaña) fue un movimiento eminentemente obrero con una clara orientación política. Su nombre deriva de la»Carta del Puebl», que recogía propuestas políticas con el fin de lograr, a través del poder legislativo, mejoras en la situación de la clase trabajadora. Demandaban, entre otras cosas, el sufragio universal masculino y reformas parlamentarias.

Sociedades de Oficios y Mutualismo

Mientras el Estado a menudo prohibía y reprimía las sociedades de resistencia (sindicatos), alentó la formación de asociaciones de socorro mutuo (mutualismo). Estas sociedades daban cobertura a los trabajadores ante la enfermedad, los accidentes laborales o la muerte, mediante cuotas aportadas por los socios.

El interés del Estado en el mutualismo se basaba en que:

  • Suponía una solución parcial frente a la miseria obrera, descargando al Estado de esa responsabilidad.
  • Se consideraba un posible freno a las revueltas y a la radicalización obrera.

Evolución de la Asistencia Social: Del Estado Asistencial al Estado Providencial

La Asistencia Social Pre-Liberal

Desde la Edad Media hasta la Edad Contemporánea, el Estado se mantuvo en gran medida al margen de la asistencia a los más débiles. Apenas intervenía en el ámbito social, principalmente por falta de recursos y por considerar que no era su función primordial. La asistencia recaía en:

  • La Iglesia: Principal proveedora de asistencia, financiada por sus propiedades y donaciones particulares.
  • Los Concejos (municipios): De forma limitada e irregular.
  • Los Gremios: Cubrían las necesidades básicas de sus miembros (enfermedad, viudedad, etc.).
  • Las Cofradías: Similares a los gremios, a menudo con un componente religioso.
  • La Caridad particular.

El Estado Asistencial Liberal

Con la Revolución Liberal, surgió el concepto de Estado Asistencial. En esta primera etapa del liberalismo, el Estado legislaba sobre la asistencia, pero pretendía no intervenir directamente en su prestación ni financiarla significativamente. Los presupuestos estatales apenas contemplaban partidas para asistencia social. Se esperaba que la asistencia estuviera en manos de:

  • Instituciones privadas y entes locales.
  • Iglesia: Aunque su capacidad se vio muy mermada tras los procesos desamortizadores.
  • Ayuntamientos y diputaciones: Se convirtieron en instituciones clave, a pesar de contar con recursos limitados.
  • Mutualidades obreras.

El Surgimiento del Estado Providencial

Esta situación comenzó a cambiar en el último tercio del siglo XIX, cuando se percibió una mayor preocupación y una incipiente intervención del Estado en materia social. Surge así el Estado Providencial, considerado un nexo entre el Estado Liberal clásico y el futuro Estado de Bienestar (consolidado tras la Segunda Guerra Mundial).

Características del Estado Providencial:

  • Los gobiernos liberales (y conservadores) intervinieron de forma más directa en la reglamentación social (condiciones de trabajo, seguridad, etc.).
  • Las materias sociales comenzaron a tener presencia en los presupuestos del Estado, aunque de forma modesta inicialmente.

Esta nueva estrategia se debió, fundamentalmente, a:

  • La ampliación del derecho de sufragio (aunque todavía limitado), que dio más peso político a las demandas populares.
  • La progresiva fortaleza del movimiento obrero organizado (sindicatos, partidos).
  • La influencia del movimiento higienista, que alertaba sobre los problemas de salud pública derivados de las condiciones de vida y trabajo.

Con estos factores, el Estado Providencial empezó a intervenir con legislación social específica, como la Ley Benot (España, 1873, sobre trabajo infantil) o las primeras leyes sobre accidentes de trabajo.

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